La inflación de junio de 2026 podría romper por primera vez la barrera del 2% mensual desde agosto de 2025, según las proyecciones de las principales consultoras económicas del país. El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que el proceso desinflacionario continuará en los próximos meses, aunque sin comprometerse con cifras específicas. El INDEC publicará el dato oficial el próximo martes 16 de julio.
¿Cuánto esperan las consultoras para la inflación de junio?
La mayoría de las consultoras que relevan precios minoristas proyectan un índice de precios al consumidor entre 1,8% y 1,9% para junio. Solo Orlando Ferreres & Asociados estimó una suba del 2,1%, la medición más pesimista del relevamiento. Este escenario representaría una continuación de la desaceleración iniciada en abril, cuando la inflación fue del 2,6%, seguida por el 2,1% de mayo.
Para el Gobierno, un resultado que inicie con 1% sería significativo porque confirmaría tres meses consecutivos de moderación tras diez meses ininterrumpidos de aceleración previa. Si se valida la proyección más optimista, la inflación acumulada en los primeros seis meses de 2026 se ubicaría en torno al 15%, con variaciones interanuales cercanas al 31%.
Proyecciones por consultora: detalles de junio 2026
C&T proyectó un IPC general del 1,9% para el Gran Buenos Aires, con una variación interanual del 33,6%. La firma destacó que la moderación mensual se explica por la desaceleración tanto del componente núcleo como de los precios regulados. En alimentos y bebidas, el avance fue del 1,9%, con las verduras subiendo más del 10%, aunque la carne registró su menor incremento desde septiembre de 2025.
Equilibra también midió un IPC del 1,9%, con el componente núcleo en 1,5%. Lo relevante fue que la inflación subyacente —que excluye precios volátiles— cayó a 1,7% en junio desde el 2,3% de mayo, alcanzando mínimos desde 2020. Los alimentos y bebidas no estacionales fueron el principal foco de desaceleración, subiendo menos del 1% tras el avance del 1,8% registrado el mes anterior.
Eco Go proyectó un Relevamiento de Precios Minoristas del 1,9% para junio. La consultora observó que alimentos y bebidas variaron 1,4%, con carnes estables y movimientos de frutas y verduras que se compensaron mutuamente. El análisis semanal mostró que en la cuarta semana de junio el rubro creció solo 0,4%, anticipando una menor inflación para julio.
Analytica fue más optimista y proyectó una suba del 1,8% para junio. En su seguimiento semanal de alimentos y bebidas, observó que el promedio de las últimas cuatro semanas se ubicó en 1,2%. Las verduras lideraron los aumentos con 4,2%, mientras que carnes y derivados apenas subieron 0,3% y frutas bajaron 1,3%.
Labour Capital & Growth (LCG) relevó alimentos y bebidas en 1,1% de suba promedio mensual, reflejando seis semanas consecutivas con variaciones marginales. Verduras (3%) y carnes (2,2%) continuaron siendo los rubros con mayores presiones inflacionarias, mientras que comidas listas para llevar y productos de panificación registraron bajas.
Dinámicas de precios en junio: qué subió y qué bajó
Los rubros que encabezaron las subas durante junio fueron educación, alimentos y bebidas, esparcimiento y vivienda. En el caso de Orlando Ferreres, educación y alimentos registraron incrementos de 4% y 3,1% respectivamente. Los servicios de vivienda fueron impulsados por ajustes salariales de encargados y aumentos de tarifas de energía.
En el extremo opuesto, frutas y algunos productos de panificación mostraron caídas o incrementos marginales. Las verduras, aunque con presiones estacionales, tuvieron comportamientos mixtos según el período del mes: mientras que en las primeras semanas registraron subas superiores al 4%, hacia el cierre de junio los aumentos se moderaron significativamente.
Impacto en empresas y administradores: qué significa la inflación de junio
Para los empresarios y administradores de negocios argentinos, una inflación mensual cercana al 1,8-1,9% representa un escenario de relativa estabilidad de precios comparado con los meses previos. Si la tendencia se confirma, permitiría planificaciones más predecibles para márgenes comerciales y costos operativos en el segundo semestre de 2026.
Sin embargo, la inflación interanual del 31-34% aún representa un desafío importante para la gestión de capital de trabajo, especialmente en sectores como alimentos, educación y servicios. Las pymes que dependen de importaciones deben monitorear la evolución del dólar paralelo y las tarifas reguladas, que continuaron siendo vectores inflacionarios durante junio. La moderación en el componente núcleo sugiere que el proceso desinflacionario es más profundo, lo que favorecería acuerdos salariales y negociaciones comerciales más sostenibles hacia adelante.







