El Gobierno de Milei y el Banco Central de la República Argentina (BCRA) priorizan combatir la inflación con una política monetaria contractiva, aun cuando esta decisión genera tensiones en los mercados financieros. Durante agosto de 2026, tras registrar una inflación mayorista de 0,8% en julio, la administración refrendó su compromiso de mantener ese enfoque sin modificaciones hasta que los precios converjan con los niveles internacionales.
¿Cuál es la estrategia de control de precios del Gobierno?
El titular del BCRA, Santiago Bausili, confirmó explícitamente que la autoridad monetaria mantendrá un "sesgo contractivo" en la política monetaria durante los próximos meses. Esta decisión representa una respuesta directa a los reclamos de economistas que vienen pidiendo medidas orientadas a reactivar la actividad económica. Bausili descartó cualquier modificación en esa dirección "hasta que la inflación converja con los niveles internacionales", reforzando así el compromiso presidencial con la desinflación.
El Presidente Milei celebró públicamente el dato de julio, posicionando al Gobierno como decidido a sostener una inflación que comience con "0" durante esta etapa del año. Esta comunicación política refuerza la percepción de que no hay espacio para cambios de rumbo en la receta antiinflacionaria, más allá de las presiones del mercado.
Dólar mayorista y movimiento de reservas: ¿cómo impacta la política contractiva?
El tipo de cambio mayorista cerró en $1.497 durante agosto, manteniéndose dentro de un techo implícito que el Gobierno fijó para este período. Sin embargo, esta estabilidad del dólar tiene un costo: la acumulación de divisas del BCRA se desaceleró significativamente.
Durante el mes de agosto, el BCRA adquirió apenas u$s15 millones para sus reservas, cifra que representa apenas el 3,4% del volumen operado y está muy por debajo del promedio mensual de u$s30 millones. En contraste, durante julio la autoridad monetaria había comprado divisas a un ritmo de u$s103 millones diarios (u$s2.163 millones en total). Desde el 2 de enero hasta agosto, el promedio de compras fue de u$s94 millones diarios, lo que significa que el ritmo de acumulación se redujo a casi un tercio respecto del mes anterior.
El saldo acumulado del año asciende a u$s13.681 millones, pero la desaceleración en las últimas semanas refleja la tensión inherente a la estrategia de mantener el dólar controlado en un contexto donde las expectativas de mediano y largo plazo no se modifican.
Tasas de interés y riesgo país: el precio de la estabilidad cambiaria
La decisión de priorizar la estabilidad del dólar y la desinflación tiene un costo visible en los mercados financieros. Las tasas de interés de corto plazo operaron ayer con una tasa de cauciones del 18,5% anual, algunos puntos por debajo de la jornada anterior cuando habían alcanzado el 30% anual, pero significativamente más altas que las vigentes hace una semana.
El riesgo país volvió a cerrar por encima de los 500 puntos básicos, alcanzando 516 puntos versus 511 de la jornada anterior. Este indicador refleja la percepción de riesgo que tienen los inversores sobre la economía argentina y muestra que el mercado está evaluando con cautela la sostenibilidad de la estrategia actual.
Según análisis de especialistas, la tasa sube como resultado de sostener el tipo de cambio en un contexto donde las expectativas no se modifican. El Gobierno eligió controlar el dólar y la tasa ajusta en consecuencia, porque no es posible fijar ambas variables simultáneamente a un nivel determinado sin generar fricciones.
Herramientas de intervención: dólar linked y futuros en ROFEX
Para mantener el dólar mayorista por debajo de la línea de $1.500, el BCRA ha desplegado múltiples herramientas de intervención. La primera consiste en incrementar la exposición de deuda a través de bonos "dólar linked" emitidos por el Tesoro. Desde abril, se emitió el equivalente a casi u$s11.000 millones en títulos ajustables por la cotización oficial del dólar.
El volumen operado en el mercado secundario de estos instrumentos también creció con fuerza: pasó de un promedio diario de u$s261 millones en abril a un máximo de u$s532 millones en julio. Esta estrategia permite descomprimir la demanda de dólares sin que el Banco Central tenga que vender reservas en la magnitud que requeriría una intervención directa.
Adicionalmente, el BCRA incrementó notablemente el interés abierto en el mercado de futuros de dólar en ROFEX. En una sola rueda de agosto, se registró un incremento de más de 130.000 contratos, el mayor movimiento registrado desde principios de julio. Esta estrategia permite canalizar la demanda dolarizadora hacia el mercado de derivados, evitando presiones sobre el segmento de contado.
Impacto para empresas y administradores: el dilema de la política monetaria contractiva
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, la estrategia de priorizar la inflación sobre el crecimiento genera un escenario de oportunidades y riesgos simultáneos. Por un lado, la desaceleración de precios mejora la previsibilidad y reduce la erosión del poder de compra en pesos. Por otro lado, las tasas de interés elevadas (18,5% en cauciones, 32% o más en algunos tramos de la curva de tasa fija) encarecen significativamente el financiamiento de operaciones.
Las empresas que operan con dólar linked o que dependen del acceso al crédito en pesos enfrentan costos financieros muy superiores a los históricos. La liquidez del mercado monetario sigue siendo complicada, con operaciones de REPO entre bancos operando en tasas cercanas al 28,75% TNA. Esta combinación de inflación baja pero tasas altas comprime márgenes y requiere que las administraciones optimicen su gestión de tesorería y flujos de caja.
El riesgo país en 516 puntos también impacta en el costo de financiamiento internacional y en la capacidad de acceder a crédito externo. Las empresas que requieren dólares para importaciones o inversiones enfrentan un dólar controlado pero con expectativas de ajuste futuro, lo que genera incertidumbre sobre la estrategia de cobertura más adecuada. Monitorear los movimientos del BCRA en futuros y dólar linked es clave para anticipar cambios en la política cambiaria.







