Groq completó una nueva ronda de financiación por US$ 350 millones que reduce su valoración a US$ 3.500 millones, la mitad de los US$ 6.900 millones alcanzados en septiembre de 2025. Nvidia participa como inversionista tras licenciar tecnología y contratar al fundador de la startup.
¿Por qué cayó la valoración de Groq?
La caída refleja un giro estratégico radical en la empresa. Fundada en 2016 como competidora directa de Nvidia en el desarrollo de chips especializados para inteligencia artificial, Groq ha transformado completamente su modelo de negocio durante los últimos meses. Tras el acuerdo de licencia tecnológica con Nvidia —que incluyó la contratación de Jonathan Ross, su fundador y entonces CEO, junto con otros empleados clave— la startup decidió abandonar la fabricación de procesadores y reconvertirse en operadora de infraestructura de centros de datos.
Este cambio de dirección explica la revaluación. Los inversionistas ajustaron sus expectativas sobre el potencial de Groq como competidor independiente en hardware, pero mantienen confianza en su nueva estrategia de infraestructura, evidenciado por la participación de Nvidia y la firma de inversión Disruptive en esta ronda.
De fabricante de chips a proveedor de infraestructura
El reposicionamiento de Groq se concentra en la inferencia de inteligencia artificial, el proceso mediante el cual un modelo ya entrenado recibe solicitudes y genera respuestas. A diferencia del entrenamiento, que requiere capacidad computacional masiva en períodos específicos, la inferencia se convierte en una carga permanente cuando millones de usuarios y empresas utilizan modelos de IA en producción.
Según Alex Davis, presidente ejecutivo de Groq y fundador de Disruptive, la inferencia será "la capa más grande y crítica de la infraestructura de inteligencia artificial". La empresa planea expandir significativamente su capacidad de centros de datos, con el objetivo de superar los 200 megavatios durante 2027, según reportó Bloomberg el 17 de agosto de 2026.
Más de US$ 1.000 millones en financiación en dos meses
La ronda anunciada el 17 de agosto de 2026 es la segunda en poco tiempo. En junio de 2026, Groq había recaudado US$ 650 millones destinados precisamente a financiar la reconversión y expansión de infraestructura. En conjunto, desde junio la compañía ha asegurado aproximadamente US$ 1.000 millones para ejecutar su nueva estrategia.
El capital se destina a ampliar la capacidad física de sus centros de datos, elemento crítico para atender la demanda creciente de servicios de inferencia. La magnitud del objetivo refleja la electricidad y potencia computacional necesarias para sostener la expansión acelerada de aplicaciones de IA.
Nvidia consolida su dominio más allá de los procesadores
El caso de Groq ilustra una estrategia más amplia de Nvidia: extender su influencia sobre el ecosistema de IA más allá de la venta de unidades de procesamiento gráfico (GPU). La empresa no solo domina la infraestructura para entrenar y ejecutar modelos, sino que invierte, licencia tecnología y capta talento de potenciales competidores.
Groq nació precisamente como una alternativa a Nvidia, con procesadores especializados diseñados para cargas de trabajo de IA donde la velocidad de respuesta es prioritaria. Ahora, en lugar de competir como fabricante independiente, busca convertirse en proveedor de capacidad computacional para desarrolladores de modelos. Este cambio posiciona a Groq en un segmento diferente, pero donde Nvidia también tiene presencia a través de sus soluciones de software y servicios en la nube.
Implicaciones para empresas y administradores argentinos
Para los administradores y dueños de empresas en Argentina, la consolidación de Nvidia y el reposicionamiento de Groq tienen implicaciones directas sobre los costos y disponibilidad de servicios de inteligencia artificial. La concentración de poder en infraestructura de IA —tanto en hardware como en capacidad de centros de datos— tiende a elevar los precios de acceso a estos servicios a corto plazo, mientras que la competencia en el segmento de inferencia podría presionarlos hacia la baja a mediano plazo.
Las pymes que dependen de herramientas de IA para análisis de datos, automatización de procesos o generación de contenido deben monitorear estas dinámicas. La disponibilidad y costo de la infraestructura de inferencia afecta directamente los precios que cobran las plataformas SaaS que utilizan las empresas argentinas. Además, la tendencia hacia centros de datos especializados en inferencia abre oportunidades para proveedores locales de servicios complementarios en conectividad y hosting.







