Marcos Galperín, fundador de Mercado Libre, cuestionó públicamente los indicadores de caída de consumo que divulgó la CAME en julio, argumentando que las mediciones tradicionales no incluyen el volumen del comercio electrónico, que creció 38% en términos reales durante el segundo trimestre de 2026.
¿Qué dijeron los datos de la CAME sobre el consumo en julio?
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa reportó una contracción de las ventas minoristas pymes del 3,8% interanual en julio de 2026, con una caída mensual del 2,1% respecto a junio. Acumulado en los primeros siete meses del año, el indicador mostró una baja del 2,7%. El organismo relevó 1.128 comercios pymes tradicionales de todo el país, utilizando el IPC del Indec para deflactar los valores.
Según el análisis de la CAME, la caída se atribuyó al agotamiento del dinamismo que había generado el cobro del medio aguinaldo en junio, más el impacto de las facturas de servicios invernales sobre los presupuestos de las familias. Esto obligó a los consumidores a concentrarse en compras esenciales, reduciendo el gasto discrecional.
El planteo de Galperín sobre el ecommerce
A través de su cuenta en X, Galperín propuso una comparación directa entre el volumen transaccionado en Mercado Libre y el que mide la CAME. El empresario señaló que Mercado Libre Argentina creció 38% en moneda constante durante el segundo trimestre de 2026 y planteó que el volumen de su plataforma podría ser superior al total que releva la cámara empresaria.
El fundador de Mercado Libre argumentó que las mediciones estadísticas presenciales tradicionales quedan obsoletas al no ponderar el volumen del comercio electrónico. Destacó que la cantidad de ítems vendidos en su plataforma en Argentina trepó 22% interanual y el Volumen Bruto de Mercancías Vendidas (GMV) escaló 38% en términos reales, según el balance del segundo trimestre de 2026.
La respuesta de la CAME y las diferencias metodológicas
Ricardo Diab, presidente de la CAME, defendió la validez del indicador y aclaró que solo el 26% de los comercios relevados en su muestra tienen venta electrónica, que en el mejor de los casos subió 15% en algunos rubros. El directivo explicó que la metodología de la CAME se basa en establecimientos físicos, un enfoque que utiliza hace muchos años.
Diab subrayó que el índice de la CAME se confecciona mensualmente sobre una base de datos consistente y deflactada con el IPC oficial del Indec. Desde su perspectiva, la caída que registraron en julio refleja las dificultades reales del comercio minorista tradicional, que enfrenta presiones sobre el poder adquisitivo de los consumidores más allá de lo que captura el crecimiento del ecommerce.
El contexto más amplio: crecimiento de Mercado Libre en 2026
El balance trimestral de Mercado Libre correspondiente al segundo trimestre de 2026 mostró un desempeño robusto a nivel global. La compañía reportó ingresos netos superiores a US$10.169 millones, con un crecimiento del 50% interanual. Sin embargo, en el balance la firma reconoció operar en un "entorno de consumo desafiante" donde continúa ganando participación de mercado a expensas de las tiendas físicas.
Este fenómeno refleja un cambio estructural en el comportamiento del consumidor argentino: mientras el comercio tradicional enfrenta caídas, la plataforma de ecommerce expande su base de usuarios y volumen transaccionado. La tensión entre ambos indicadores pone en evidencia que los consumidores están migrando hacia canales digitales, incluso en un contexto de restricción del gasto general.
Impacto para administradores de empresas y comerciantes argentinos
Para los dueños y administradores de comercios minoristas tradicionales, este debate tiene implicancias directas. La caída que registra la CAME refleja presiones reales sobre las ventas en tiendas físicas, particularmente en julio cuando los consumidores enfrentan gastos estacionales altos (servicios invernales) y menor disponibilidad de ingresos extraordinarios.
Sin embargo, el crecimiento simultáneo del ecommerce indica que existe demanda, pero desplazada hacia canales digitales. Los comerciantes que no han incorporado venta online pueden estar perdiendo clientes frente a plataformas como Mercado Libre. Para las pymes, el desafío es evaluar si necesitan desarrollar su propio ecommerce o vender a través de marketplaces para capturar esa demanda que migra. La discrepancia entre ambos indicadores sugiere que el consumo total podría ser mayor que lo que refleja la CAME, pero distribuido de forma diferente: menos en comercios físicos, más en plataformas digitales.







