La Comisión Federal Reguladora de Energía de Estados Unidos (FERC) aceptó la propuesta de PJM Interconnection para ampliar capacidad eléctrica, pero suspendió el trámite hasta el 28 de febrero de 2027 para resolver dudas sobre distribución de costos, garantías y reglas de salida ante la creciente demanda de centros de datos.
¿Por qué la FERC frenó el plan de expansión eléctrica de PJM?
La orden emitida por la FERC el martes 30 de septiembre no rechazó el proyecto, pero sí lo pausó. El regulador identificó varios puntos pendientes que requieren ajustes antes de avanzar: la forma en que se distribuirían los costos entre usuarios, las garantías de cumplimiento de los compromisos y los mecanismos para que los actores abandonen sus acuerdos. Estos aspectos son críticos porque definen quién pagará si la expansión no se concreta o si los nuevos usuarios incumplen.
La presidenta de la comisión, Laura Swett, advirtió que la FERC no aceptaría un mecanismo que calificó de "profundamente defectuoso" con consecuencias de miles de millones de dólares para los consumidores. Sin embargo, también reconoció que el organismo está preparado para actuar con rapidez si PJM presenta una propuesta revisada que resuelva las objeciones, porque la confiabilidad regional está en juego.
El dilema de quién paga la expansión eléctrica
La comisionada Lindsay See expresó una preocupación central: los usuarios actuales no deberían cargar con costos vinculados a la nueva demanda generada por los centros de datos. Esa inquietud coincide con la posición de Monitoring Analytics, el vigilante independiente de la red, que cuestiona el riesgo de que otros consumidores asuman gastos si los centros de datos incumplen sus compromisos.
El mecanismo que propone PJM incluye una subasta única para cubrir un déficit de 6,8 gigavatios. Una subasta anterior realizada durante 2026 no logró suficientes compromisos para satisfacer la demanda en días de máximo consumo, lo que explica la urgencia del operador. Sin embargo, la duración de los contratos—que la administración Trump presionó para que fueran de 15 años—no resuelve por sí sola las dudas sobre garantías y distribución de riesgos.
La presión de la inteligencia artificial sobre la red eléctrica estadounidense
PJM opera la mayor red eléctrica de Estados Unidos y cubre una región que concentra la mayor cantidad de centros de datos del país. El crecimiento impulsado por la inteligencia artificial está generando una demanda de energía sin precedentes en décadas, especialmente en los períodos de máximo consumo.
La FERC reconoce que la región requiere nueva capacidad generadora con rapidez. Sin embargo, ese reconocimiento no cerró la discusión sobre el diseño del mecanismo. La comisión aprobó muchas partes de la propuesta, pero condicionó el avance de los aspectos que, a su criterio, aún exigen correcciones antes de implementarse.
Las críticas trascienden el debate técnico entre PJM y el regulador. La administración Trump pidió cambios en la estrategia, gobernadores estatales, empresas de servicios públicos e inversores también han cuestionado la respuesta del operador ante el auge de los centros de datos. Esa multiplicidad de actores refleja que el crecimiento de la demanda no solo exige más energía, sino que también pone a prueba las reglas sobre quién financia la expansión y bajo qué condiciones.
Los próximos pasos: audiencia documental o propuesta revisada
La FERC dejó dos caminos abiertos para PJM. El primero es esperar el desarrollo de una audiencia documental que se llevará a cabo hasta el 28 de febrero de 2027. El segundo es presentar una propuesta revisada que aborde directamente los problemas señalados, una opción que, según la comisión, podría acortar los tiempos si responde adecuadamente a las objeciones.
Por ahora, el regulador reconoce la necesidad de sumar generación y la importancia de la confiabilidad regional, pero no ha aprobado el mecanismo en su forma actual. El siguiente movimiento dependerá de cómo PJM resuelva las controversias sobre distribución de costos, garantías de cumplimiento y reglas de salida de los compromisos.
Qué significa esta pausa para empresas y administradores de negocios argentinos
Aunque esta decisión se toma en Estados Unidos, tiene implicaciones indirectas para los negocios argentinos. La expansión de centros de datos en Norteamérica refleja una tendencia global hacia la inversión en infraestructura de inteligencia artificial y computación en la nube. Argentina, con costos operativos competitivos y energía renovable disponible, podría resultar atractiva para empresas que buscan alternativas a mercados saturados.
La demora en la regulación estadounidense también abre ventanas de oportunidad para que países como Argentina desarrollen marcos normativos más ágiles para atraer inversión en centros de datos. Para los administradores de empresas argentinas, esta situación subraya la importancia de monitorear cambios en la oferta global de infraestructura digital, que impacta en costos de alojamiento de datos, velocidad de conexión y competitividad de servicios en la nube que muchas pymes utilizan.
Además, la discusión sobre distribución de costos de expansión eléctrica plantea un precedente relevante: en Argentina, las decisiones sobre inversión en infraestructura energética también generan tensiones similares entre usuarios nuevos y existentes, un debate que será cada vez más frecuente conforme crezca la demanda de energía para operaciones digitales.







