Las exportaciones de pequeñas y medianas empresas alcanzaron US$ 6.446 millones durante los primeros siete meses de 2026, su cifra más alta en trece años, según datos de la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa. Sin embargo, detrás de este crecimiento del 26% interanual se esconde una debilidad estructural que preocupa al sector: la Argentina tiene aproximadamente 6.000 empresas exportadoras menos que en su máximo histórico.
¿Cuántas empresas exportadoras tiene Argentina hoy?
La base de firmas exportadoras se contrajo significativamente en la última década. Según datos presentados por la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) durante Expologística 2026, el país pasó de contar con más de 15.000 empresas exportadoras hace años a apenas 9.000 en la actualidad. Esta caída estructural comenzó en 2015 y se consolidó en un nivel mucho más bajo, según explicó Hernán Novara, economista de CERA.
El incremento reciente es marginal: las firmas exportadoras pasaron de 9.107 en 2024 a 9.399 en 2025, un repunte de apenas 292 empresas. Caputo destacó que la cantidad de exportadoras aumentó 4% respecto del año anterior y 6,6% comparado con 2023, pero estos números apenas compensan la erosión previa de la base exportadora.
El crecimiento no alcanza por igual a todos los sectores
Aunque las exportaciones pyme crecieron en todos los segmentos durante 2026, la composición del aumento revela concentración. Las microempresas expandieron sus ventas 31,4%; las pequeñas, 30,1%; y las medianas, 22,9%. Por rubro, las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) avanzaron 35,2%, las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) 27,1%, y los Productos Primarios 23,5%.
El problema es que las pymes representan apenas entre 7,6% y 7,9% del total de exportaciones argentinas, y el boom actual se concentra en sectores primarios impulsados por agro, energía y minería. Las firmas especializadas en bienes industriales y carga contenerizada quedaron fuera de este sendero de crecimiento, reflejando una primarización de las ventas al exterior.
La logística fluvial y marítima como cuello de botella
Un indicador preocupante es el estancamiento del movimiento de contenedores en Argentina. Mientras Brasil alcanzó un índice de 211 en movimiento de contenedores (con base 100 en el período inicial), Argentina se mantuvo en torno de 92, prácticamente sin avanzar. Este rezago refleja debilidades en la infraestructura logística que afecta especialmente a empresas que exportan bienes industriales.
Novara señaló que Argentina está tercerizando la logística en terceros países, lo que constituye una debilidad competitiva frente a otros miembros del Mercosur. La falta de dinamismo en la carga contenerizada indica que muchas pymes no logran posicionar productos manufacturados en mercados externos de manera sostenible.
Importar insumos: requisito para exportar competitivamente
Durante Expologística 2026, especialistas en comercio exterior remarcaron que importación y exportación no son actividades contrapuestas. Las empresas necesitan importar insumos, maquinaria y tecnología para elevar su productividad y competir en mercados internacionales. Fernando Furci, gerente de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA), reconoció mejoras recientes en tiempos y procedimientos, pero indicó que queda un largo camino por recorrer.
CERA destacó avances en el régimen de importación temporal para perfeccionamiento industrial, que permite a las empresas importar insumos, incorporarlos al proceso productivo y luego exportar el producto terminado. Sin embargo, persisten obstáculos vinculados con financiamiento, costos, disponibilidad de divisas y burocracia del comercio exterior que limitan el crecimiento de la base exportadora.
Qué significa el récord exportador para las pymes argentinas
El crecimiento de las exportaciones pyme en 2026 es positivo, pero insuficiente para revertir la pérdida estructural de empresas exportadoras. Para administradores y dueños de pymes, el desafío es doble: por un lado, acceder a financiamiento y divisas para importar insumos competitivos; por otro, superar barreras logísticas que encarecen la exportación de bienes industriales.
La concentración en sectores primarios significa que empresas manufactureras enfrentan dificultades para convertir la exportación en una actividad permanente y rentable. Mientras el país proyecta exportaciones totales de US$ 95.000 millones para 2026, la pregunta crítica para el sector pyme es cómo ampliar la base de firmas capaces de participar sostenidamente en el comercio internacional, más allá del actual boom de commodities.







