Una investigación de Reuters reveló que Shelbit, plataforma de criptomonedas con sede en Dubái vinculada a Irán, transfirió al menos US$676 millones a Binance desde mayo de 2024, operando como centro para redes de juego, el banco central iraní y entidades del IRGC.
¿Cómo operaba Shelbit y qué volumen manejaba?
Shelbit procesó al menos US$4.000 millones desde mayo de 2024, según el análisis de blockchain realizado por dos firmas de investigación y el investigador independiente Rich Sanders. La plataforma, dirigida por el expatriado iraní Siavash Kayvanpour, funcionaba como intermediaria de un ecosistema financiero paralelo que conectaba sitios de juego en idioma persa, instituciones estatales iraníes y entidades militares.
El esquema operacional incluía más de 2.000 sitios de juego promovidos por influencers iraníes, transacciones directas con Nobitex (el mayor exchange de criptomonedas de Irán, sancionado por Estados Unidos en junio de 2025) y movimiento de fondos provenientes del banco central iraní. Los investigadores identificaron al menos US$125 millones del banco central de Irán y US$20 millones de una operación minera de bitcoin sospechosa dentro del flujo total.
¿Qué monto llegó a Binance y en qué períodos?
Entre mayo de 2024 y el momento de la investigación divulgada en agosto de 2026, al menos US$676 millones fluyeron desde direcciones vinculadas a Shelbit hacia Binance. De ese total, US$540 millones se movieron después de enero de 2025, cuando la Autoridad Reguladora de Activos Virtuales de Dubái (VARA) multó a Shelbit por operar sin licencia autorizada.
El timing es crítico: incluso después de la sanción regulatoria, los fondos continuaron fluyendo hacia la plataforma más grande del mundo en volumen de transacciones. Esto plantea interrogantes sobre la efectividad de los controles automáticos de cumplimiento normativo en exchanges centralizados.
Qué respondió Binance ante las acusaciones
Binance negó categóricamente que Shelbit tuviera cuenta activa en su plataforma. Según el exchange, las cuentas asociadas con usuarios de Shelbit fueron investigadas, bloqueadas y reportadas a autoridades policiales. La empresa afirmó que fue notificada sobre las conexiones iraníes en octubre de 2025 por el investigador Sanders y que actuó conforme a sus protocolos de cumplimiento.
Sin embargo, el volumen de US$676 millones que llegó a direcciones de Binance sugiere que los mecanismos de detección no fueron suficientemente efectivos durante más de un año. Este no es el primer escándalo de cumplimiento para Binance: en 2023 se declaró culpable de violar leyes de lavado de dinero y sanciones, acordando pagar US$4.300 millones en multas. En ese caso, los reguladores estadounidenses habían documentado aproximadamente US$900 millones en transacciones entre usuarios estadounidenses e iraníes.
Respuesta regulatoria y próximos pasos
La VARA emitió un aviso formal el 24 de julio de 2026 ordenando a Shelbit detener sus operaciones no autorizadas, citando riesgos para la integridad del sistema financiero de los Emiratos Árabes Unidos. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos también investiga activamente el caso y lo toma "muy en serio", según portavoz citado por Reuters.
Los influencers iraníes Sasha Sobhani y Pooyan Mokhtari, promotores de los sitios de juego, negaron conocimiento de Kayvanpour, Shelbit o participación estatal. Kayvanpour y el gobierno de Irán no respondieron a solicitudes de comentarios. La complejidad del caso radica en determinar si el IRGC operaba directamente la red o si funcionaba como usuario de alto nivel dentro del sistema.
Impacto para empresas y administradores argentinos: riesgo de contagio regulatorio
Para dueños y administradores de empresas argentinas, este caso tiene implicaciones directas en tres áreas críticas:
- Cumplimiento en transacciones internacionales: Si tu empresa opera con criptomonedas o realiza pagos internacionales, los estándares de diligencia debida se endurecen globalmente. Los reguladores argentinos, en línea con organismos como OFAC, pueden exigir documentación más rigurosa sobre origen de fondos.
- Riesgo de sanciones secundarias: Empresas que operen con exchanges o intermediarios financieros vinculados a plataformas sancionadas pueden enfrentar bloqueos de cuentas o restricciones de acceso a mercados internacionales, particularmente en dólares estadounidenses.
- Presión sobre exchanges locales: Las plataformas de criptomonedas que operan en Argentina deberán fortalecer sus controles KYC (Know Your Customer) y AML (Anti-Money Laundering). Esto puede traducirse en requisitos documentales más exigentes para abrir y mantener cuentas.
El caso Shelbit demuestra que los reguladores globales están acelerando investigaciones sobre flujos ilícitos en criptomonedas. Las empresas argentinas que utilicen estas tecnologías deben asegurar que sus proveedores de servicios financieros cuenten con sistemas de monitoreo robusto y transparencia en sus operaciones. La reputación y el acceso a mercados internacionales dependerán cada vez más de la capacidad de demostrar cumplimiento normativo integral.







