Los fondos cotizados de Ethereum en Estados Unidos registraron retiros por USD $118 millones entre el 29 de septiembre y el 1 de octubre de 2026, después de captar USD $690 millones la semana anterior. El movimiento contrasta con el comportamiento alcista de los ETF de Bitcoin y plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la demanda institucional en estos productos, aunque los fondos mantienen USD $17.700 millones en activos bajo gestión.
¿Qué provocó las salidas en los ETF de Ethereum?
Las salidas se concentraron en tres jornadas consecutivas durante el cierre del tercer trimestre. El 29 de septiembre registró retiros de USD $3 millones, el 30 de septiembre de USD $60 millones, y el 1 de octubre de USD $55 millones. La secuencia interrumpió una racha de siete días de entradas positivas que había culminado el 28 de septiembre con USD $17 millones adicionales, principalmente dirigidos al iShares Ethereum Trust ETF (ETHA).
El cierre trimestral del 30 de septiembre explica parcialmente el retroceso. Fondos de pensiones y gestores de portafolios suelen rebalancear sus carteras en esa fecha, y Ethereum acumuló una ganancia del 57% durante el tercer trimestre de 2026, superando el desempeño de Bitcoin y Solana. Cuando un activo sube por encima de su peso objetivo, algunos inversores lo venden para mantener sus proporciones establecidas.
Sin embargo, las salidas continuaron el 1 de octubre, después de que el período de rebalanceo trimestral concluyera. El Fidelity Ethereum Fund (FETH) encabezó los retiros ese día con USD $24 millones, mientras que el Ethereum Mini Trust de Grayscale fue el único producto que recibió dinero, sumando USD $2 millones. Esta distribución desigual sugiere que el movimiento no afectó uniformemente a todos los vehículos de inversión.
Divergencia clara entre Bitcoin y Ethereum en flujos de fondos
La comparación entre los ETF de ambos activos revela un patrón divergente durante el período analizado. Entre el 28 de septiembre y el 1 de octubre, los fondos de Bitcoin registraron entradas netas de aproximadamente USD $51 millones, mientras que los de Ethereum enfrentaron salidas netas de USD $101 millones. El contraste más marcado ocurrió el 1 de octubre: los ETF de Bitcoin recibieron USD $103 millones tras una semana destacada que incluyó USD $2.400 millones a finales de septiembre, mientras que los de Ethereum perdieron USD $55 millones.
Esta rotación entre activos sugiere que los inversores no se retiraban de los fondos criptográficos en general, sino que mostraban una preferencia relativa por Bitcoin en ese momento. Los flujos diarios pueden variar por múltiples decisiones de cartera y no permiten concluir definitivamente que los compradores hayan abandonado de forma permanente los productos de Ethereum, pero la tendencia marca un enfriamiento específico para ETH.
¿Cuál es el contexto más amplio de los activos en los fondos?
Pese a los retiros recientes, los ETF de Ethereum mantienen USD $17.700 millones en activos, equivalentes a aproximadamente el 5,4% del valor total de mercado de Ethereum. Desde el lanzamiento de estos productos, los inversores han aportado un total neto de USD $13.800 millones. La diferencia entre ambas cifras indica que el valor actual de los activos en los fondos supera el capital neto acumulado, aunque ese dato refleja tanto las aportaciones como las variaciones del precio de Ethereum.
Las salidas de las tres jornadas representaron menos del 1% del saldo total de activos bajo gestión. Además, los USD $118 millones retirados equivalen a menos de una quinta parte de los USD $690 millones captados la semana previa, una proporción que relativiza el alcance del retroceso. Un precedente similar ocurrió en septiembre, cuando después de entradas por USD $824 millones, los fondos registraron salidas de USD $24 millones sin que eso marcara una tendencia prolongada de retiros.
Qué esperar en las próximas semanas para evaluar la tendencia
La semana que termina el 9 de octubre de 2026 será decisiva para distinguir entre una pausa puntual y un debilitamiento más persistente. Si los fondos registran otra semana de salidas netas acompañada de una caída de los aportes netos acumulados por debajo de USD $13.800 millones, la señal sería más contundente respecto a una retirada sostenida. Por el contrario, el regreso de entradas reduciría el peso de esa hipótesis, especialmente si ETHA vuelve a encabezar las aportaciones como lo hizo durante la semana de fuertes flujos (USD $326 millones).
Conviene observar tanto el saldo diario como la tendencia acumulada, además de comparar continuamente los flujos de Ethereum con los de Bitcoin. Una jornada negativa aislada puede coexistir con demanda sólida en el conjunto del período, mientras que varias semanas de retiros consecutivos ofrecerían un indicio más consistente de debilitamiento institucional. Hasta el 1 de octubre, los datos describen una divergencia relativa entre ambos activos, no un abandono completo de los productos vinculados a Ethereum.
Impacto para empresas y administradores de negocios en Argentina
Para los dueños y administradores de empresas argentinas que operan en criptoactivos o consideran exposición a estos mercados, los movimientos en los ETF de Ethereum ofrecen señales sobre la demanda institucional global. La volatilidad en los flujos de fondos estadounidenses impacta directamente en la liquidez y los precios de Ethereum, que a su vez afectan a quienes mantienen tenencias en ETH o derivados cripto.
La divergencia observada entre Bitcoin y Ethereum también es relevante para diversificación de carteras corporativas. Si la demanda institucional se orienta selectivamente hacia Bitcoin, los activos alternativos como Ethereum pueden experimentar presiones de precio adicionales, influyendo en decisiones de inversión y cobertura de riesgos cambiarios. Además, en un contexto de volatilidad de flujos internacionales, las empresas que dependen de transacciones en criptoactivos deben monitorear estos movimientos para ajustar estrategias de tesorería y exposición al dólar estadounidense.







