La volatilidad del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) en 2026 disparó las alertas sobre el desempeño económico, pero funcionarios del Ministerio de Economía argumentan que los datos mensuales capturan distorsiones estadísticas propias de un proceso de estabilización.
¿Por qué el EMAE muestra tanta volatilidad en 2026?
El viceministro de Economía, José Luis Daza, explicó que la volatilidad de los datos mensuales más que se duplicó desde 2024 a lo que va de 2026. Según su análisis, los movimientos de ±3% observados durante este año implicarían caídas o crecimientos anualizados de 30% a 43% en períodos de 30 días, algo que no ocurre en ninguna economía real. Esta argumentación técnica fue respaldada por el presidente Javier Milei, quien calificó el análisis como "Masterclass".
Daza sostuvo que el EMAE mensual está capturando mucho "ruido", consecuencia directa de una economía en transformación acelerada por el programa de estabilización y las reformas implementadas. El funcionario señaló que ese ruido es simétrico: exagera tanto las caídas como las subas, pero con el tiempo esas exageraciones se compensan mutuamente.
¿Qué datos primarios muestran para junio 2026?
Más allá de las explicaciones técnicas, los datos preliminares de junio marcan una continuidad en la tendencia negativa. Según Max Capital, 14 de los 22 indicadores de alta frecuencia que monitorean registraron variaciones mensuales negativas durante el sexto mes del año. Estos indicadores abarcan actividades industriales, construcción, consumo y exportaciones, sugiriendo una dinámica débil en la actividad económica general.
El economista Gabriel Caamaño, de Outlier, expresó que "lamentablemente los datos primarios de junio son peores que los de mayo", aunque reconoció que el impacto negativo de mayo podría compensar parcialmente el resultado de junio. Los analistas coincidieron en que la actividad sigue muy por debajo de las expectativas y que las proyecciones continuarán ajustándose a la baja.
¿Cuál es la perspectiva acumulada del crecimiento?
A pesar de la volatilidad mensual y las caídas recientes, Daza argumentó que en los últimos 26 meses Argentina rompió con la tendencia de los 15 años anteriores, mostrando crecimiento todos los meses sin excepción. Durante los últimos 12 meses, la tendencia-ciclo acumuló un crecimiento aproximado de 2,5%.
El funcionario destacó que en 2025 la serie alcanzó un máximo histórico y 2026 será el segundo año consecutivo en superarlo. Además, enfatizó que este máximo de producción se logró con superávit fiscal, sin emisión monetaria, con superávit externo y con el Banco Central comprando un récord de reservas.
¿Cómo interpretar el comportamiento de sectores clave?
Los datos de actividad reflejan un escenario heterogéneo entre sectores. La construcción y la producción de hierro y acero mostraron caídas persistentes durante junio. Por su parte, la consultora Equilibra estimó que el EMAE no primario (que excluye agro, minería, energía y pesca) caería 0,5% mensual, acumulando tres bajas seguidas.
Sin embargo, los analistas advirtieron que hay que tener cuidado con la estimación mensual del EMAE. Max Capital aclaró que su monitor no incluye indicadores del sector agropecuario, que podrían aportar un sesgo positivo al análisis general de la economía.
Impacto en la gestión empresarial y administración de negocios
Para dueños y administradores de empresas argentinas, la volatilidad del EMAE plantea desafíos en la planificación operativa y financiera. La discrepancia entre los datos mensuales y la tendencia acumulada a largo plazo requiere que los empresarios evalúen sus decisiones de inversión y gasto considerando ambas perspectivas. Si bien el Gobierno sostiene que el ruido estadístico no refleja el desempeño real, la debilidad confirmada en sectores como construcción, industria pesada y consumo masivo sugiere que los ajustes en la demanda son tangibles. Las empresas deben monitorear con atención tanto las mediciones oficiales como los indicadores de frecuencia más alta para tomar decisiones informadas sobre expansión, contrataciones y gestión de efectivo en un entorno de incertidumbre macroeconómica.







