El debate entre Marcos Galperín y la CAME sobre el consumo argentino expone una realidad: mientras el e-commerce crece aceleradamente, las ventas minoristas de pymes caen. ¿Cuánto representa realmente el comercio digital en el total de ventas del país?
El cruce entre Mercado Libre y CAME: dos realidades que conviven
Tras la publicación de datos de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) mostrando una caída de 3,8% interanual en las ventas minoristas pyme durante julio de 2026, el fundador de Mercado Libre salió a cuestionar esos números. Galperín destacó que su plataforma registró un crecimiento de 38% en moneda constante durante el mismo período, lo que el presidente Javier Milei replicó públicamente. Sin embargo, la CAME objetó que ambas métricas miden fenómenos distintos y que una no refuta la otra.
Lo que Galperín omitió en su intervención fue que el balance de Mercado Libre reveló una contracción importante en rentabilidad. La ganancia operativa de la plataforma se redujo casi a la mitad, pasando de 12,2% a 6,7% en el segundo trimestre de 2026. Este resultado se logró mediante "inversiones estratégicas en envío gratis, tarjetas de crédito, comercio transfronterizo, MELI+ e inteligencia artificial", según el comunicado de la empresa. Los ítems vendidos aumentaron 22% interanual, pero ese crecimiento fue financiado con márgenes menores.
¿Cuánto representa el e-commerce en el consumo total argentino?
El comercio electrónico experimenta una expansión sostenida en los últimos años. Durante 2023 creció 175%, en 2024 lo hizo 181% y en 2025 avanzó 55%, según cifras oficiales de CACE. En 2023, aunque el crecimiento fue alto, quedó por debajo de la inflación acumulada de 211%. Ya durante 2024 y 2025 el e-commerce superó al índice de precios al consumidor, que registró 117,8% y 31,5% respectivamente. A pesar de estos avances, los datos muestran una desaceleración en la tasa de expansión durante 2025.
Sin embargo, el crecimiento del comercio digital no invalida la contracción del consumo pyme. En 2025, el e-commerce representó $34 billones, equivalente a 18,7% del consumo total, según mediciones de Vectorial. Aunque lo digital gana terreno frente a los puntos de venta físicos, sigue siendo minoritario en el volumen de transacciones argentinas.
Por qué el e-commerce crece mientras caen las ventas pyme
La CAME aclaró que el grueso de las pequeñas y medianas empresas que releva —kioscos, ferreterías, comercios de ciudades del interior, panaderías— no vende a través de Mercado Libre. Algunas empresas operan en plataformas digitales, pero la mayoría del entramado comercial federal permanece fuera de esos canales. El e-commerce representa aproximadamente 25% de las ventas pyme, según la Cámara.
La Cámara explicó que una plataforma puede crecer por captura de cuota de mercado, migración de canal o concentración sin que eso refleje mejoras en el comercio de cercanía. "Equiparar el volumen de una plataforma con lo que mide CAME es como sostener que las ventas mayoristas y las de supermercados que releva el INDEC deberían dar lo mismo: son cortes diferentes de la realidad", señalaron desde la institución. Ambos fenómenos —crecimiento del e-commerce y contracción de la venta minorista pyme— pueden ser ciertos simultáneamente.
La situación del consumo en julio de 2026
Durante julio de 2026, las ventas minoristas cayeron 2,1% en la medición desestacionalizada mensual y 3,8% en términos interanuales. La CAME atribuyó esta caída al agotamiento del impulso que generó el pago del aguinaldo y al peso de las tarifas invernales sobre el presupuesto familiar. El comercio de cercanía atraviesa un momento complejo que contrasta con el dinamismo de las plataformas digitales concentradas.
Qué significa este fenómeno para administradores de empresas argentinas
Para los dueños y administradores de negocios pyme, estos datos evidencian una transformación estructural del mercado. El comercio electrónico crece a tasas significativamente superiores al retail tradicional, lo que sugiere que la migración hacia canales digitales es inevitable. Sin embargo, la caída en las ventas pyme indica que ese crecimiento no beneficia uniformemente a todas las empresas: favorece principalmente a plataformas consolidadas que pueden financiar inversiones agresivas en logística, promociones y tecnología.
Para una pyme comercial tradicional, el desafío es doble. Por un lado, debe competir con el comercio de cercanía que también enfrenta presiones de demanda. Por otro, debe decidir si incursiona en canales digitales, lo que implica costos operativos adicionales y comisiones que erosionan márgenes. El hecho de que Mercado Libre haya reducido su rentabilidad a la mitad mientras crece muestra que la guerra por cuota de mercado digital es costosa. Para pymes con menores recursos, esa batalla es aún más desafiante.
El panorama sugiere que la próxima década verá una reconfiguración profunda del retail argentino, con ganadores claramente identificados en el segmento digital y presiones persistentes sobre el comercio tradicional que no logre adaptarse o diferenciarse en su propuesta de valor.







