El mercado cambiario ingresa a agosto con un panorama de mayor tranquilidad tras la desaceleración del dólar oficial mayorista, que cerró julio en $1.485 después de retroceder durante las últimas ruedas del mes.
¿Por qué el dólar se estabilizó en julio?
Durante la última semana de julio, la cotización del dólar oficial mayorista acumuló una caída de $12, revirtiendo parcialmente la suba de $19 registrada en la semana anterior. Este movimiento permitió que el mes terminara prácticamente plano, con un avance de apenas $3 (0,2%), quedando muy por debajo de la inflación que las consultoras privadas estimaron para el período. La moderación dejó atrás las tensiones que caracterizaron la primera quincena de julio, cuando la cotización se acercó peligrosamente a los $1.500.
En el segmento minorista, los números mostraron niveles algo superiores. El dólar del Banco Nación cerró en $1.510 para la venta, mientras que el promedio informado por el Banco Central se ubicó en $1.511,12. Por su parte, el dólar blue (cotización informal) retrocedió $5 en la última rueda, finalizando en $1.560.
¿Cambió la estrategia del Banco Central?
La desaceleración del dólar coincidió con una reducción significativa de la participación del Banco Central en el mercado. Durante el viernes de la última semana de julio, cuando la cotización se mantuvo por debajo de los $1.500, la autoridad monetaria no realizó compras netas de divisas, interrumpiendo una racha de 135 ruedas consecutivas de intervención. Este quiebre en el patrón de compras generó interrogantes en el mercado sobre si se trata de un ajuste transitorio o del inicio de una nueva orientación.
El promedio diario de compras cayó hasta US$ 45 millones durante la última semana de julio, muy por debajo de los US$ 106 millones diarios registrados durante el mes en su conjunto. Este cambio sugiere que el foco oficial se concentró en contener la volatilidad cambiaria antes que en acumular divisas de forma agresiva.
Según Gustavo Ber, economista del Estudio Ber, "superado el efecto de los vencimientos de las Lelink, el dólar mayorista volvió a estabilizarse cerca de los $1.490, acompañado por una recuperación de las tasas cortas que vuelve a hacer atractivas las colocaciones en pesos para algunos inversores tácticos". Desde Adcap Grupo Financiero sostienen que, si bien el Banco Central favorece un esquema de mayor flexibilidad cambiaria, la prioridad sigue siendo consolidar el proceso de desinflación, por lo que no descartan nuevas intervenciones si aumenta la volatilidad internacional.
El respaldo del sector externo argentino
La estabilidad cambiaria durante agosto se sustenta en una mejora estructural del frente externo. Durante el primer semestre de 2026, la balanza comercial acumuló un superávit de US$ 13.923 millones, superando incluso el resultado de todo 2025. Este desempeño refleja un cambio composicional en el ingreso de divisas, con crecimiento destacado en las exportaciones de energía y minería, lo que reduce la dependencia estacional tradicional del sector agropecuario.
El financiamiento corporativo también mostró dinamismo durante el primer semestre. Las emisiones de obligaciones negociables en dólares alcanzaron US$ 8.285 millones, consolidándose como el principal instrumento de financiamiento para las empresas argentinas. En paralelo, provincias y la Ciudad de Buenos Aires mantuvieron fuerte acceso al mercado internacional de deuda, colocando cerca de US$ 4.900 millones desde noviembre de 2025.
Qué vigilar en las próximas semanas de agosto
La evolución del dólar durante la primera semana de agosto estará condicionada tanto por la estrategia oficial como por la agenda internacional. Los analistas consideran que el mercado buscará determinar si la menor intervención del Banco Central responde a un cambio transitorio o al inicio de una nueva estrategia cambiaria. Los datos económicos de Estados Unidos cobrarán especial relevancia, ya que podrían influir sobre las expectativas de tasas de interés globales y el comportamiento de los mercados emergentes, incluida la Argentina.
Implicancias para empresas y administradores de negocios
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, la estabilidad relativa del dólar mayorista en agosto presenta tanto oportunidades como riesgos operacionales. Las empresas con exposición en dólares (importadores, deudores en moneda extranjera, exportadores con costos en pesos) deben monitorear con atención cualquier señal de cambio en la estrategia del Banco Central. La menor intervención oficial podría permitir mayor flexibilidad cambiaria, lo que afectaría márgenes y flujos de caja. Por otro lado, el dinamismo del financiamiento corporativo en dólares durante el primer semestre abre ventanas para refinanciamiento y expansión, aunque requiere cuidado en la gestión de riesgo de tipo de cambio. Las pymes exportadoras, especialmente las de energía y minería, se benefician de la mejora en la balanza comercial, pero deben estar atentas a volatilidad internacional que podría revertir estas condiciones.







