El Gobierno reformó mediante decreto de necesidad y urgencia las competencias de los ministerios de Salud y Economía, incorporando formalmente la ludopatía infantil y juvenil a la agenda sanitaria nacional a través del DNU 771/2026, publicado el viernes 16 de agosto de 2026 en el Boletín Oficial.
¿Qué cambios trae el DNU 771/2026 para el Ministerio de Salud?
El decreto otorga al Ministerio de Salud responsabilidad explícita en el diseño e implementación de políticas públicas contra la ludopatía. La cartera sanitaria asume ahora competencias en prevención, concientización, capacitación, investigación y abordaje integral de este trastorno, equiparando sus estrategias de intervención a las empleadas para otros consumos problemáticos.
Esta medida responde a diagnósticos preocupantes. El Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria 2025, elaborado por el Observatorio Argentino de Drogas (dependiente de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas del Ministerio), reveló datos alarmantes durante el año 2025: más de una cuarta parte (25%) de los estudiantes de secundaria participó en apuestas con dinero, con prevalencia significativamente superior en modalidades desarrolladas mediante plataformas digitales.
El Gobierno fundamenta la intervención caracterizando a la ludopatía como un "trastorno médico reconocido que provoca pérdida de control, afecta la salud mental, daña la economía personal y familiar, y deteriora el desempeño educativo y laboral". Esta definición justifica el tratamiento sanitario del problema.
Redistribución de competencias: Economía y alimentos
El DNU 771/2026 también reorganiza las responsabilidades entre carteras. El Ministerio de Economía asume ahora la fiscalización sanitaria de la producción agropecuaria, forestal y pesquera, incluyendo normalización, registro y control de la sanidad e inocuidad de productos agroalimentarios.
Esta competencia abarca bebidas, aguas minerales, productos dietéticos y alimentos acondicionados de cualquier origen, además de insumos, aditivos, colorantes, edulcorantes e ingredientes destinados a la alimentación humana. El control se extiende a todas las etapas: producción, transformación, almacenamiento, transporte, comercialización, importación y exportación.
¿Qué conserva el Ministerio de Salud en materia de regulación alimentaria?
Salud mantiene la rectoría y elaboración de normas en materia alimentaria dentro de su competencia. En el caso de productos de higiene, tocador, cosmética humana y de uso doméstico, la intervención sanitaria queda delimitada a la determinación de sustancias prohibidas y de uso condicionado.
El decreto también reserva al Ministerio de Salud competencias en regulación de cosméticos y productos médicos, optimizando la delimitación de responsabilidades entre carteras para mejorar la gestión estatal.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Esta reorganización genera implicancias directas para el sector empresarial. Las compañías agroalimentarias, de bebidas y alimentos acondicionados deberán alinearse con los nuevos protocolos de fiscalización que implementará Economía, asegurando cumplimiento en todas las etapas de la cadena de valor.
Para empresas vinculadas a plataformas de apuestas digitales, la medida implica un mayor escrutinio regulatorio desde la agenda sanitaria nacional. El énfasis en prevención infantil y juvenil señala una línea de política pública que afectará el desarrollo comercial de este segmento.
Los administradores de negocios deben monitorear cómo se implementan estas nuevas competencias, especialmente en sectores alimentarios y de bebidas, donde la transferencia de funciones entre ministerios puede generar cambios en requisitos, trámites y estándares de control durante 2026 y 2027.







