Si el Congreso rechaza el DNU 70/2023, conocido como el "mega DNU" del Gobierno de Javier Milei, se produciría una reconfiguración inmediata en sectores clave como alquileres, sistema financiero y comercio. Los contratos vigentes mantendrían su validez, pero desde ese momento regirían nuevas reglas desregulatorias.
¿Qué sucedería con los alquileres y tarjetas de crédito?
En el mercado de alquileres, los nuevos contratos deberían regirse nuevamente por la Ley de Alquileres (27.551), que fue derogada por el decreto. Esto implicaría el retorno del plazo mínimo obligatorio de tres años para cualquier contrato de locación y la actualización anual según el IPC (índice de precios al consumidor). Además, se restringiría la posibilidad de pactar el pago en moneda extranjera, una práctica que el DNU permitió.
En el sector financiero, la caída del decreto restablecería los topes a las tasas de interés punitivo que fijaba la Ley de Tarjetas de Crédito (25.065). El DNU había eliminado esos límites, permitiendo a los bancos cobrar intereses desproporcionados por mora. También volverían las comisiones máximas que pueden cobrar los emisores a los comercios por cada transacción.
Controles de precios, góndolas y comercio exterior
La derogación del decreto reactivaría automáticamente leyes de regulación estatal que habían sido eliminadas: la Ley de Abastecimiento (20.680), la Ley de Góndolas (27.545) y el Observatorio de Precios. El Estado recuperaría facultades para monitorear márgenes de ganancia en comercios, inspeccionar stocks e imponer una distribución equitativa del espacio en góndolas entre distintas marcas.
En comercio exterior, caerían las simplificaciones del Código Aduanero que introdujo el DNU 70 y volverían a regir controles y registros previos para operaciones de importación y exportación. Si el Gobierno quisiera mantener esa desregulación, tendría que presentar un proyecto de ley al Congreso para que la apruebe formalmente.
Cambios en transporte aéreo, medicamentos y registro automotor
En el sector aerocomercial, la caída del decreto terminaría con la política de "cielos abiertos" que el DNU había flexibilizado. Volverían las restricciones para que empresas extranjeras realicen vuelos de cabotaje, priorizando a Aerolíneas Argentinas y otras compañías radicadas en el país. Esto limitaría las operaciones de las aerolíneas de bajo costo.
Respecto de medicamentos de venta libre, se restablecería la obligación de que solo se vendan en farmacias y entraría nuevamente en vigor la prescripción obligatoria por nombre genérico. En el registro automotor, que el DNU había descentralizado, volvería a ser obligatoria la cédula azul como documento de circulación.
Salud privada y economías regionales
En el sector de salud privada, la derogación del decreto dejaría sin efecto la liberación total de cuotas para empresas de medicina prepaga. El Estado recuperaría facultades para regular los aumentos tarifarios, aunque el tema aún enfrenta objeciones judiciales pendientes de resolución.
Para las economías regionales, la caída del DNU le devolvería al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) la potestad histórica de fijar precios de referencia para la hoja. Este organismo perdió esas facultades cuando Milei asumió la Presidencia en diciembre de 2023 y el DNU 70 fue la primera medida que adoptó su administración.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para dueños y administradores de empresas, la eventual caída del DNU 70 significaría una transformación operativa profunda. Los sectores más expuestos serían inmobiliario (con nuevas limitaciones contractuales), comercios (sometidos nuevamente a regulación de márgenes y controles de precios), financiero (con tasas limitadas) y aerocomercial (con restricciones a competencia internacional). Las pymes importadoras enfrentarían trámites aduanales más complejos, mientras que las prepagas y farmacias deberían ajustarse a nuevas regulaciones. Si bien los contratos vigentes mantienen validez, cualquier renovación o nueva operación seguiría las reglas anteriores al decreto, requiriendo que muchas empresas replantee sus estrategias comerciales y financieras.







