El Ministerio de Economía prepara la renovación de vencimientos por $8,4 billones para el segundo llamado de julio de 2026, en un contexto de mejora crediticia tras la suba de calificación de Moody's.
¿Qué bonos ofrecerá el Tesoro en la próxima licitación?
Este lunes, 25 de julio de 2026, el Ministerio de Economía dará a conocer el menú de bonos que presentará a los inversores en la licitación de esta semana. El mercado anticipa que la estrategia continuará privilegiando la extensión de los plazos de vencimiento sobre tasas más bajas, una línea que ha mostrado resultados positivos durante los últimos meses.
Se espera una nueva emisión de los Bonar 2029 (AO29), que en el primer llamado de julio colocó un total de u$s620 millones a una tasa efectiva anual del 8,29%. Esta estrategia busca aliviar la presión de vencimientos de corto plazo y consolidar la base de tenedores institucionales.
Contexto favorable: Moody's mejora la calificación de bonos argentinos
El escenario para el próximo llamado resulta particularmente favorable. La calificadora Moody's elevó recientemente la nota de los bonos argentinos a B3 y cambió la perspectiva de estable a positiva, un movimiento que genera mejora en el clima del mercado y confianza entre los inversores.
Este cambio adquiere relevancia especial porque alinea a las tres principales calificadoras internacionales en el mismo escalón crediticio, algo que no ocurría desde hace más de una década, según señaló el Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC). Esta convergencia podría facilitar el ingreso gradual de nuevos inversores institucionales que hasta ahora se mantenían al margen.
El canje de Lelink: 45% de renovación en vencimientos de corto plazo
Durante la última semana, el Tesoro logró canjear el 45% de las Letras vinculadas al dólar (Lelink) que vencen a fin de julio. La operación involucró la LELINK D31L6 por un total de u$s4.098 millones, con vencimiento el 31 de julio de 2026.
Se recibieron 315 ofertas por un total de u$s2.087 millones, resultando en una adjudicación efectiva de u$s1.895 millones. Más del 90% de la demanda se concentró en la opción corta a agosto (D31G6), trasladando una parte relevante de la presión financiera inmediata. El resto de los oferentes optó por el bono largo TZVD8, con vencimiento en diciembre de 2028.
Con esta operación e intervenciones en el mercado de futuros, el Gobierno busca evitar mayor presión sobre el precio de la divisa, un fenómeno que típicamente se produce cada vez que hay vencimientos de Lelink. Durante la última semana, el mercado cambiario mostró estabilidad, mientras que el Banco Central continuó interviniendo con compras de divisas en el mercado oficial, aunque a un ritmo considerablemente menor al de la semana anterior.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
La estrategia de renovación de deuda tiene implicancias directas en el costo financiero de la economía argentina. Para los administradores de empresas, la mejora en la calificación crediticia del país y la extensión de plazos de vencimiento generan un entorno más predecible, aunque la presión sobre el dólar sigue siendo un factor crítico a monitorear.
La renovación exitosa de $8,4 billones en vencimientos, junto con el canje parcial de Lelink, reduce la volatilidad cambiaria de corto plazo. Sin embargo, el traslado de presión a agosto mediante la opción corta (D31G6) mantiene la necesidad de seguir de cerca los próximos movimientos fiscales y monetarios. Para las pymes y empresas medianas, esta dinámica impacta directamente en las tasas de financiamiento, acceso a crédito y proyecciones de tipo de cambio para sus operaciones de importación y exportación.







