Las tiendas de indumentaria recurren a descuentos cada vez más profundos para estimular un consumo que se desploma, combinando rebajas del 40%, 50% y promociones acumulables que erosionan la rentabilidad del sector.
¿Por qué las marcas venden con descuentos tan agresivos?
La estrategia de liquidaciones agresivas responde a una convergencia de factores que presionan el negocio de la indumentaria durante 2026. Un consumidor más racional y sensible al precio, un volumen importante de stock sin vender, costos que continúan subiendo y la competencia de productos importados obligan a las empresas a recurrir a promociones cada vez más profundas, no solo como herramienta estacional sino como mecanismo permanente de venta.
Empresarios del sector coinciden en que las rebajas ya no siguen el calendario comercial tradicional. Mayo de 2026 fue el mejor mes del semestre, impulsado por el Hot Sale y la llegada del frío que aceleró la compra de prendas de invierno. Sin embargo, junio mostró un desempeño muy negativo, peor que el mismo mes de 2025, mientras que julio se mantiene empatado interanualmente.
Las cifras de empresas consultadas revelan el panorama: una compañía que opera múltiples marcas registró un crecimiento del 19% en unidades vendidas durante mayo respecto de mayo de 2025, pero en junio enfrentó una caída del 17%. Para julio, la baja rondaba el 2%, aunque se proyecta cerrar con mejora respecto del año anterior.
Stock elevado y márgenes comprimidos: la ecuación que no cierra
Las empresas enfrentan una ecuación cada vez más ajustada: venden menos unidades mientras mantienen un importante volumen de stock de invierno, y en muchos casos recaudan cifras similares o inferiores a las del año anterior, con costos que continúan aumentando al ritmo de la inflación.
Según Claudio Drescher, presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), las liquidaciones actuales reflejan directamente esa pérdida de rentabilidad. "Las liquidaciones son criminales", afirmó, explicando que cuando una marca ofrece descuentos del 50% y suma promociones adicionales del 20%, "no recupera nada". En ese contexto, muchas empresas utilizan las liquidaciones para obtener liquidez inmediata y afrontar compromisos financieros más que para obtener ganancias.
Los datos de la CIAI correspondientes a abril reflejaban una caída de las ventas en shoppings del 17% en términos reales, con 12 meses consecutivos de contracción. En cuanto a precios, durante junio de 2026 el sector de prendas de vestir y calzado registró el menor incremento de todos los rubros: apenas 0,4%, mientras que la inflación general fue del 1,9%.
El impacto del contexto macroeconómico y el "efecto Mundial"
Más allá de los números, empresarios señalan que el contexto macroeconómico y ciertos eventos puntuales afectan las ventas. Algunos remarcan que "los días de partido no hay ventas", refiriéndose al impacto del Mundial de fútbol en el comportamiento del consumidor. Esa sensibilidad al precio y la menor demanda general obligan a revisar permanentemente las estrategias comerciales.
Desde una reconocida marca de indumentaria femenina señalaron que el consumo muestra un "achatamiento" y que aunque el inicio del sale tuvo impacto positivo porque el público está más atento a promociones, "ahora aflojó un poco con el tema del Mundial". El diagnóstico es claro: "La gente está consumiendo muy racionalmente, con mucho cuidado del presupuesto y con mucha mirada sobre los precios".
Importaciones crecientes: la respuesta de las marcas a la presión de costos
Para competir en un mercado cada vez más exigente, varias compañías están incrementando la participación de prendas importadas dentro de sus colecciones como estrategia para mejorar costos. Una empresa pasó de una composición de aproximadamente 70% de producción nacional y 30% importada a un esquema cercano al 50-50. Otra firma de indumentaria infantil, que actualmente importa cerca del 30% de su oferta, anticipa mayor participación de productos del exterior.
"La competencia internacional, las marcas importadas y el ecommerce obligan a ser muy exigentes en el manejo de los costos", señalaron desde una importante firma de ropa de mujer. Esas compañías han desarrollado nuevos proveedores en Oriente, abierto oficinas en esa región y reforzado herramientas de inteligencia artificial para optimizar procesos de abastecimiento, distribución y definición de precios.
Qué significa esta crisis de rentabilidad para administradores y dueños de empresas de moda
Para los administradores y dueños de empresas de indumentaria, la situación actual presenta desafíos operativos y financieros concretos. Los márgenes de ganancia se han comprimido significativamente, obligando a revisar estructuras de costos, optimizar la gestión de inventarios y replantear la composición entre producción nacional e importaciones.
Según datos de la CIAI, durante 2026 el 99% de las marcas vendió menos que en el mismo período de 2025, lo que explica por qué muchos locales y franquiciados están cerrando. La presión no cede: los costos operativos (salarios, energía eléctrica) continúan aumentando alrededor del 20% anual, mientras que los precios de venta se rezagan significativamente por debajo de la inflación general.
El cambio más profundo es de comportamiento: el consumidor ya no está dispuesto a pagar ineficiencias. Eso obliga a revisar permanentemente estrategias comerciales, controlar costos con mayor precisión y aceptar que las promociones dejaron de ser una herramienta excepcional para convertirse en una condición casi permanente de venta. Para quienes administran empresas de moda, adaptarse a esta nueva realidad es clave para mantener la viabilidad del negocio en 2026.







