Durante septiembre de 2026, los depósitos en dólares del sector privado experimentaron un crecimiento significativo, acumulando un incremento de más de US$ 1.000 millones en el mes y alcanzando un saldo de US$ 41.933 millones, prácticamente el máximo histórico registrado hasta la fecha.
¿Qué explica el crecimiento acelerado de depósitos en dólares?
Este aumento representa el mayor incremento mensual desde enero de 2026, marcando una aceleración clara respecto de los meses anteriores. Entre junio y agosto, los depósitos en dólares venían creciendo a un ritmo promedio de US$ 800 millones mensuales, lo que significa que el crecimiento de septiembre fue aproximadamente 27% superior al promedio trimestral previo.
El comportamiento de los ahorristas muestra un patrón distintivo: no solo están comprando dólares, sino que están manteniéndolos depositados dentro del sistema bancario. Esta decisión tiene implicaciones importantes para la estructura del financiamiento local y la disponibilidad de crédito en la economía.
El rol estabilizador de los dólares en el sistema financiero
Vladimir Werning, vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), presentó en octubre de 2026 una perspectiva diferente sobre la demanda minorista de divisas. Según el funcionario, aproximadamente el 75% de los dólares que adquieren los argentinos permanece dentro de los bancos y se convierte en fondeo para la generación de nuevos préstamos.
Esta visión desafía la percepción tradicional de que las compras de dólares representan necesariamente una fuga de fondos. Werning argumentó que pueden funcionar como una fuente de financiamiento para la economía doméstica. En sus palabras, esa demanda "es estabilizadora, alimenta el mercado de capitales, alimenta el fondeo de los bancos y provee la materia prima para la inversión doméstica".
Los números respaldan esta interpretación. Durante septiembre, el stock de préstamos dolarizados al sector privado (sin incluir tarjetas de crédito) aumentó aproximadamente US$ 756 millones, superando los US$ 25.300 millones, también un máximo histórico de la serie. Parte importante de este crecimiento responde a modificaciones regulatorias que permitieron a los bancos utilizar con mayor amplitud los dólares captados de sus clientes.
El crédito bimonetario como estrategia de intermediación
El BCRA ha puesto énfasis en el desarrollo del crédito bimonetario, un sistema capaz de canalizar financiamiento tanto en pesos como en dólares. Werning destacó que Argentina tiene margen para desarrollar una intermediación financiera robusta en ambas monedas, en línea con lo que ocurre en otros países de la región como Uruguay y Perú.
El funcionario señaló que "en dólares y en pesos el crédito bancario ya viene creciendo, que es lo que verdaderamente importa a efectos del impacto macroeconómico". Esta estrategia busca dinamizar el sistema de crédito en su conjunto, aprovechando la liquidez disponible en ambas monedas.
Depósitos en pesos: el contraste con la moneda local
El panorama cambia significativamente cuando se analiza la moneda nacional. Durante septiembre de 2026, los depósitos en pesos del sector privado prácticamente no se movieron, contrastando fuertemente con el dinamismo de los dólares. Este estancamiento adquiere mayor relevancia considerando que en agosto los depósitos en moneda local habían registrado una caída del 2% en términos reales.
En la comparación interanual, los depósitos en pesos mostraron una baja real del 1,7%, evidenciando que el ahorro en moneda local continúa enfrentando desconfianza entre los depositantes. Sin embargo, hubo cambios en la composición de estos depósitos: parte de los fondos que permanecían a la vista se desplazó hacia colocaciones a plazo fijo.
Los plazos fijos crecieron 1,9% mensual y lograron superar la inflación prevista para el período, indicando que todavía existe apetito por rendimiento en pesos. Las tasas que pagan estos depósitos continúan ofreciendo rendimientos que permiten compensar parcialmente la evolución del dólar, aunque el margen sigue siendo reducido. Una eventual volatilidad financiera podría afectar rápidamente el atractivo de estas colocaciones.
El crédito en moneda local presenta un panorama más complejo. El stock total de préstamos en pesos cayó 0,6% durante septiembre de 2026, después de algunos meses en los que determinadas líneas habían mostrado recuperación, indicando que el financiamiento en pesos todavía enfrenta obstáculos para recuperar el dinamismo perdido.
Implicaciones para empresas y administradores de negocios argentinos
El sistema financiero argentino muestra actualmente dos velocidades bien diferenciadas. Los dólares que captan los bancos encuentran cada vez más espacio para ser colocados en crédito empresarial, especialmente hacia empresas que operan en moneda extranjera o tienen ingresos dolarizados. Para los administradores de empresas, esto representa una oportunidad de acceso a financiamiento en dólares con mayor disponibilidad que en períodos anteriores.
Sin embargo, el financiamiento en pesos continúa enfrentando limitaciones. Las empresas que operan exclusivamente en moneda local y dependen del crédito bancario en pesos deben considerar que el crecimiento del crédito sigue siendo acotado. La estrategia de crédito bimonetario del BCRA abre posibilidades para empresas que pueden operar en ambas monedas, pero requiere mayor capacidad de gestión de riesgos cambiarios. Para las pymes y administradores de empresas pequeñas, mantener acceso a financiamiento en pesos seguirá siendo un desafío en el corto plazo.







