La producción de granito triturado atraviesa una contracción severa en Olavarría, con canteras operando al 30% de su capacidad y enfrentando despidos, retiros voluntarios y reducciones de salarios en medio del colapso de la construcción privada y la paralización de obras públicas.
¿A qué porcentaje de capacidad trabajan las canteras?
El sector minero opera actualmente al 30% de su capacidad operativa, según fuentes del ámbito consultadas. Esta contracción extrema ha obligado a muchas empresas a vender sus productos muy por debajo de los costos de producción, generando márgenes negativos que apenas permiten cubrir la nómina de empleados. La situación se ha vuelto insostenible para la mayoría de los operadores.
Despidos y ajustes de personal en el sector
Frente a la crisis, varias canteras han anunciado medidas de reducción de personal. Galasur proyecta 27 desvinculaciones, aunque enfrenta limitaciones financieras para pagar las indemnizaciones correspondientes. En tanto, Canteras Argentinas avanza con reducciones salariales, permitiendo que los trabajadores perciban solo la mitad de su sueldo de forma registrada—una medida que el gremio minero AOMA cuestiona por sus inconsistencias legales.
En la cantera Ana Rita se implementa un esquema de retiros voluntarios que alcanzaría a aproximadamente veinte trabajadores. El sector también analiza acuerdos de suspensiones en los que los empleados recibirían un porcentaje de sus salarios, buscando alternativas que eviten despidos masivos.
Pasivos impositivos y deuda estatal acumulada
Las canteras enfrentan una presión adicional por el crecimiento de sus pasivos impositivos, siendo ARCA su principal acreedor. Paradójicamente, el Estado mantiene deudas millonarias con la mayoría de estas empresas, fundamentalmente a través de Vialidad Nacional, lo que genera un círculo de insolvencia donde los privados no pueden pagar impuestos porque el sector público no honra sus compromisos.
Paralización cementera y proyecciones para el segundo semestre
Loma Negra apagó su horno principal en la planta L'Amalí de Olavarría como estrategia para mitigar costos operativos durante los meses de invierno. Según el último índice de costos de la Asociación Pymes de la Construcción de la provincia de Buenos Aires (Apymeco), el despacho de cemento registró una caída del 0,8% en junio respecto de mayo y una baja más pronunciada del 1,4% interanual.
Las fuentes del sector advierten que para lo que resta del año no hay perspectivas de recuperación. "En lo que queda de 2026 ningún empresario de la construcción visualiza movimiento alguno. Hay canteras que solo operan cuando tienen combustible para los equipos. Es una situación preocupante", expresaron consultados sobre el panorama.
Impacto para administradores y dueños de empresas constructoras
Para los administradores y propietarios de empresas constructoras, la crisis minera agrava significativamente los costos de insumos y reduce la disponibilidad de materiales. La contracción del sector afecta directamente la cadena de suministro: canteras con capacidad limitada, precios elevados por baja escala y proveedores con dificultades de flujo de caja generan incertidumbre en la planificación de proyectos.
Además, la acumulación de pasivos impositivos en el sector minero anticipa presiones regulatorias futuras que podrían traducirse en aumentos de alícuotas o cambios en las condiciones de acceso a materiales. Los empresarios constructores deben monitorear estas dinámicas para ajustar presupuestos y evaluar alternativas de proveedores o materiales sustitutos mientras la obra pública permanece paralizada y la demanda privada se mantiene deprimida.







