La situación financiera de Granja Tres Arroyos (GTA), principal avícola argentina, se agrava y ya afecta a cinco plantas productivas con paralizaciones, suspensiones salariales y atrasos en el pago de sueldos y aguinaldos.
¿Cuántas plantas de Granja Tres Arroyos están afectadas por la crisis?
La crisis se ha expandido a cinco unidades productivas del grupo, con medidas que incluyen paros totales y reducciones de jornada. Durante agosto de 2026, las plantas de Pilar, Ezeiza y Esteban Echeverría —estas dos últimas pertenecientes a Wade, firma controlada por GTA— permanecen paralizadas, lo que implica que los trabajadores perciben apenas el 65% de su salario mientras se mantienen atrasos en el pago de sueldos completos y aguinaldos.
En paralelo, la planta de Avex en Río Cuarto, Córdoba, que integra el grupo GTA, extendió su freno productivo hasta mediados de agosto. Los 350 trabajadores afectados en esa localidad enfrentan una situación crítica: solo han recibido el 40% del salario de mayo, quedándoles adeudado el 60% restante de ese mes, la totalidad de junio, el aguinaldo y julio completo.
Origen de la espiral de crisis y reestructuración de deuda
El conflicto laboral comenzó en mayo de 2026, cuando GTA cerró por tiempo indeterminado su planta La China en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. La empresa enfrenta un proceso de reestructuración de deuda superior a USD 350 millones, que ha obligado a tomar medidas drásticas en toda su estructura operativa.
Durante los últimos años, el grupo implementó una ambiciosa estrategia de expansión que incluyó la incorporación de nuevas plantas y el aumento significativo de capacidad productiva mediante la adquisición de Wade (ex Cresta Roja) y Avex. Sin embargo, esa misma expansión generó dificultades severas de liquidez y tensiones financieras que ahora requieren una reorganización profunda que golpea a múltiples plantas simultáneamente.
Impacto en operaciones ganaderas: venta de activos para pagar sueldos
Más allá del sector avícola, GTA también opera el tambo "Doña Carolina" en Brandsen, que registra problemas operativos derivados de la misma crisis financiera. Trabajadores del establecimiento revelaron que la actividad se encuentra drásticamente reducida debido a la situación económica delicada.
Para hacer frente a las obligaciones salariales, la empresa tuvo que vender aproximadamente 550 vacas, lo que redujo el rodeo de forma crítica. Actualmente, el tambo opera con apenas 150 vacas preñadas y terneros de corta edad, evidenciando la magnitud de las dificultades para sostener operaciones normales.
¿Qué significa esta crisis para las empresas argentinas?
El caso de Granja Tres Arroyos ilustra un riesgo latente en empresas que ejecutan expansiones agresivas sin consolidar previamente su estructura financiera. Para administradores y dueños de empresas argentinas, la situación representa una advertencia sobre la importancia de mantener márgenes de liquidez robustos, especialmente en sectores expuestos a volatilidad de costos operativos y financieros.
La necesidad de GTA de vender activos productivos para cumplir obligaciones salariales subraya cómo las crisis de financiamiento pueden transformarse rápidamente en crisis operativas que afectan la capacidad de producción a largo plazo. Para empresas en crecimiento, el equilibrio entre expansión y solidez financiera sigue siendo crítico en el contexto económico argentino actual.







