David Friedberg advierte que Estados Unidos enfrenta una crisis estructural causada por décadas de políticas públicas equivocadas que tornaron inaccesibles la vivienda, educación y salud, mientras dejaron a millones sin activos productivos para generar riqueza.
¿Cuál es el diagnóstico de Friedberg sobre la economía estadounidense?
El empresario sostiene que el país acumula tres problemas críticos interconectados: una deuda pública de USD $39 billones, un encarecimiento sostenido de servicios esenciales y una desigualdad patrimonial que limita la movilidad económica. Según datos de la Reserva Federal citados en 2026, el patrimonio neto total de los estadounidenses asciende a USD $183 billones, pero el 50% inferior de la población posee apenas USD $4 billones, mientras los multimillonarios concentran USD $8 billones.
El problema central, según Friedberg, no radica únicamente en que algunos sean muy ricos, sino en que amplios sectores quedaron rezagados sin acumular activos capaces de crecer con la economía. Esa separación patrimonial alimenta el malestar de jóvenes y fortalece propuestas socialistas entre generaciones que se graduaron con deuda estudiantil durante la última década.
¿Qué riesgo ve para la Seguridad Social en los próximos años?
Friedberg advierte que el programa de Seguridad Social podría quedarse sin fondos en cinco años, de acuerdo con proyecciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso. El fondo fiduciario dispone de aproximadamente USD $2,7 billones, pero esos recursos están respaldados por títulos del Tesoro estadounidense en lugar de generar propiedad accionaria para los trabajadores.
El empresario calculó que si las contribuciones adicionales desde 1982 se hubieran invertido en el índice S&P 500, el fondo podría tener USD $37 billones adicionales. Propone transformar la Seguridad Social en cuentas similares a planes 401(k), donde cada persona sea propietaria de acciones y pueda retirar parte de esos activos según lo necesite, en lugar de recibir únicamente un ingreso fijo al jubilarse.
También cuestionó el cambio histórico en pensiones privadas: en 1980 aproximadamente el 40% de los estadounidenses tenía una pensión privada, mientras hoy menos del 8% cuenta con ese mecanismo. En contraste, cerca del 90% de los empleados públicos aún conserva pensiones de beneficio definido.
¿Cuáles son las propuestas fiscales de Friedberg?
El empresario propone una reforma tributaria que desincentive el trabajo asalariado y promueva la propiedad de capital:
- Aumentar el impuesto a las ganancias de capital al 40%, frente a tasas actuales cercanas al 15-20%.
- Reducir a cero el impuesto sobre la renta para el 50% inferior de contribuyentes, una medida que representaría aproximadamente el 3% de la recaudación total.
- Gravar las ganancias de capital no realizadas cuando se utilizan como garantía para obtener préstamos.
- Eliminar transferencias de activos que permiten diferir impuestos y la actualización del costo fiscal en herencias.
Friedberg reconoce que cualquier reforma tributaria debe acompañarse de una reducción significativa del gasto público, particularmente en educación superior y atención médica, donde identifica ineficiencias estructurales.
¿Qué cambios propone en vivienda, educación y salud?
En vivienda, Friedberg cuestiona que todos los estadounidenses concentren su patrimonio en una sola propiedad. Cuando la casa se convierte en el principal activo familiar, las políticas presionan para que los precios suban constantemente, beneficiando a propietarios actuales pero dificultando la entrada de nuevas generaciones.
En educación superior, critica que el personal administrativo de las instituciones creció seis veces en los últimos 30 años mientras la cantidad de estudiantes se mantuvo estable. Atribuye el encarecimiento al financiamiento federal de préstamos estudiantiles sin límites de precio ni resultados. Su propuesta más directa consiste en terminar con el programa federal de préstamos estudiantiles. Menciona que 45 millones de estadounidenses se graduaron en la última década con deuda educativa.
En salud, critica que el Gobierno federal actúe como comprador dominante, permitiendo que proveedores aumenten precios porque el sistema dispone de recursos públicos para cubrirlos.
¿Cuál es el objetivo de movilidad económica de Friedberg?
El empresario plantea un indicador específico: que el 2% de los estadounidenses pase cada año del trabajo asalariado a la propiedad de capital. Si esa tasa se mantuviera durante 250 años, el país lograría una transformación profunda de su estructura económica.
Rechaza la idea de que los multimillonarios sean la causa principal de la crisis. Afirma que resulta políticamente más sencillo señalar enemigos que reformar sistemas complejos de impuestos, pensiones, vivienda, educación y salud. También descarta que la inteligencia artificial elimine automáticamente todos los empleos, comparando el momento actual con la expansión de internet.
Impacto para empresarios y administradores argentinos
Aunque Friedberg analiza la economía estadounidense, sus diagnósticos sobre desigualdad patrimonial, presión fiscal y encarecimiento de servicios esenciales ofrecen lecciones relevantes para empresarios argentinos. La discusión sobre quién posee activos productivos, cómo se financia el retiro y qué papel debe tener el Estado también influye en decisiones de inversión y planificación financiera en mercados emergentes.
Para administradores de empresas argentinas, el debate sobre tributación de ganancias de capital versus impuesto al trabajo, acceso a financiamiento y presión de costos en servicios esenciales refleja tensiones similares en la economía local. La propuesta de Friedberg de ampliar la propiedad de capital entre amplios sectores también conecta con debates sobre inclusión financiera y acceso a inversiones en Argentina, donde la concentración patrimonial y la inflación histórica han limitado la acumulación de activos productivos entre la clase media.
Friedberg advierte finalmente que Estados Unidos no necesita solamente volver a ser grande, sino conseguir que sus ciudadanos vuelvan a sentirse bien con el futuro. Esa premisa también aplica a economías que enfrentan desconfianza institucional y buscan recuperar credibilidad mediante reformas que amplíen oportunidades reales de movilidad económica.







