El consumo masivo acumuló una contracción de casi 3% durante el primer semestre de 2026 respecto del mismo período de 2025, extendiendo su debilidad a seis meses consecutivos de caídas interanuales. Según el relevamiento de la consultora Scentia, solo el comercio electrónico logró escapar de esta tendencia con un desempeño positivo notable.
¿Cuál fue la caída del consumo en junio de 2026?
En junio de 2026, el indicador de consumo masivo registró una baja del 2,7% interanual, según los datos de Scentia. Esta cifra se suma a cinco meses previos de contracción, consolidando una tendencia que refleja el debilitamiento del poder adquisitivo de los hogares argentinos en la primera mitad del año.
Supermercados y mayoristas: los canales más golpeados
El segmento de supermercados de cadena fue el más afectado, con una caída acumulada del 4,6% en el primer semestre. Este canal es especialmente relevante para Scentia porque captura la totalidad de los 3.022 puntos de venta relevados. Dentro de las categorías, las bebidas sin alcohol cayeron 9,1%, los productos perecederos bajaron 8,9% y los artículos de higiene y cosmética retrocedieron 4,9%.
En los mayoristas, donde también se mide el 100% de las tiendas, la contracción fue del 3,8% durante el primer semestre. Los autoservicios independientes, medidos mediante muestreo, mostraron una caída del 3,2%, mientras que almacenes y kioscos (K+T) retrocedieron 2,3%. Las farmacias fueron el canal más resiliente entre los tradicionales, con una caída apenas del 0,3%.
E-commerce: la única excepción con crecimiento de 34,8%
Mientras el consumo presencial se contraía, el comercio electrónico fue la única excepción positiva, disparándose un 34,8% durante el primer semestre de 2026. Este crecimiento fue liderado por alimentos con una suba del 48,8%, bebidas alcohólicas con 37,7% y productos de desayuno y merienda con 34,4%.
Este desempeño contrasta fuertemente con la debilidad del resto de los canales, sugiriendo un cambio en los hábitos de compra de los consumidores hacia plataformas digitales, posiblemente por búsqueda de mejores precios o promociones.
¿Por qué el INDEC muestra consumo en alza mientras otros indicadores caen?
Una paradoja relevante es que el dato de consumo privado del INDEC, que es la variable de mayor peso en el cálculo del Producto Bruto Interno (PBI), arrojó una suba del 2,7% anual en el primer trimestre de 2026. Esta divergencia responde a que el INDEC incluye componentes que Scentia no mide, como turismo emisivo, venta de autos de lujo y bienes durables.
Según explicó la organización Fundar, esta diferencia metodológica es crucial: mientras el INDEC captura consumos de segmentos de mayor poder adquisitivo, Scentia releva el consumo masivo de productos de la canasta básica y de uso cotidiano. Por eso, los indicadores pueden mostrar direcciones distintas simultáneamente.
Impacto para empresas y administradores: qué significa esta caída para tu negocio
Para los dueños y administradores de empresas de consumo masivo, estos datos confirman la presión sobre márgenes y volúmenes durante 2026. La caída acumulada del 2,9% en el primer semestre implica menor rotación de stock, especialmente en supermercados y mayoristas, lo que obliga a revisar estrategias de pricing y promoción.
La migración de consumidores hacia el e-commerce (con crecimientos superiores al 34%) señala que las pymes deben acelerar su presencia digital si quieren capturar demanda. Además, la debilidad en categorías como bebidas (-9,1%) y perecederos (-8,9%) sugiere que los consumidores están priorizando compras más selectivas y buscando opciones más económicas. Para empresas proveedoras y distribuidoras, esto significa revisar portafolios de productos, evaluar márgenes y considerar estrategias de venta directa o a través de plataformas digitales para mantener competitividad en un mercado cada vez más polarizado entre consumo presencial en retroceso y e-commerce en expansión.







