La Secretaría de Finanzas adjudicó US$141 millones en la segunda vuelta del Bonar 2029 (AO29), alcanzando una colocación total de US$620 millones entre ambas jornadas de licitación realizadas esta semana.
¿Cuál fue el resultado de la segunda vuelta del Bonar 2029?
El Tesoro logró adjudicar US$141 millones en la reapertura del nuevo bono en dólares emitido bajo ley argentina, lo que representó el 94% del cupo máximo ofrecido de US$150 millones. La operación se realizó bajo modalidad de adhesión, manteniendo las condiciones financieras establecidas en la primera vuelta sin posibilidad de modificaciones.
Precio de corte y tasa del instrumento
La segunda adjudicación se efectuó al mismo precio de corte de la licitación inicial: US$943 por cada valor nominal de US$1.000. Esta uniformidad en las condiciones permitió que la tasa implícita del instrumento se mantuviera consistente entre ambas jornadas. El Bonar 2029 ofrece una TNA del 7,99% y una TIREA del 8,29%, parámetros que reflejan el costo del financiamiento en dólares para el Estado argentino.
Financiamiento total acumulado en ambas vueltas
Con los resultados de esta segunda vuelta, la colocación total del AO29 alcanzó los US$620 millones. En la primera jornada, realizada el miércoles, el Gobierno había adjudicado aproximadamente US$470 millones tras recibir ofertas por más de US$1.040 millones. La demanda acumulada en ambas ruedas superó los US$1.316 millones, reflejando el interés del mercado en este instrumento.
Contexto de la estrategia de financiamiento oficial
La emisión del Bonar 2029 forma parte del plan del Gobierno para obtener financiamiento en moneda extranjera dentro del mercado doméstico, evitando recurrir a una mayor emisión monetaria. Esta estrategia busca fortalecer el programa financiero del Tesoro mediante la captación de dólares de inversores locales, reduciendo presiones sobre el balance del Banco Central y contribuyendo a la estabilidad macroeconómica.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, el éxito en la colocación de bonos soberanos en dólares tiene implicaciones directas. Una mayor capacidad de financiamiento del Estado en moneda dura reduce la presión sobre las tasas de interés locales y disminuye la necesidad de emisión monetaria, factores que impactan en las condiciones de crédito para el sector privado. Además, la estabilidad en la estrategia de deuda pública contribuye a generar un entorno más predecible para la inversión empresarial y facilita el acceso a financiamiento en mejores términos. El fortalecimiento de las finanzas públicas mediante instrumentos como el AO29 también reduce el riesgo país, elemento clave para las empresas que operan con exposición a dólares o dependen de inversión extranjera.







