El Ministerio de Economía completó con éxito la primera etapa de colocación del Bonar 2029 (AO29), consiguiendo USD 620 millones en dos rondas de licitación durante la semana del 16 de julio de 2026. Este resultado marca un punto de inflexión en la estrategia de financiamiento del Gobierno, fortaleciendo la posición de liquidez en dólares del Tesoro y demostrando capacidad para acceder a fondos en condiciones controladas.
¿Cómo funcionó la colocación del Bonar 2029?
La Secretaría de Finanzas adjudicó USD 150 millones en la segunda vuelta de licitación, sumándose a los USD 470 millones de la primera jornada. Ambas rondas cerraron a una Tasa Nominal Anual (TNA) de 7,99%, manteniéndose por debajo del umbral del 8% que el equipo económico consideraba crítico para garantizar competitividad frente a alternativas internacionales. La demanda superó ampliamente la oferta: en la primera ronda se recibieron propuestas por USD 985 millones, mientras que en la segunda alcanzaron USD 276 millones. Esto significó que el Gobierno rechazó más de la mitad de los interesados en ambas ocasiones, priorizando el control de costos sobre el volumen colocado.
Esta estrategia contrasta con el funcionamiento de emisiones previas. A diferencia del Bonar 2027 (AO27) y Bonar 2028 (AO28), que operaron con topes estrictos de colocación por ronda, la primera licitación del AO29 no incluyó límite máximo inicial. El secretario de Finanzas, Federico Furiase, explicó que esta flexibilidad buscaba aprovechar la mayor liquidez disponible tras el pago de USD 4.200 millones en vencimientos la semana anterior.
Impacto en los depósitos oficiales en dólares
Con la acreditación de los fondos del AO29, los depósitos oficiales del Tesoro en el Banco Central de la República Argentina subirán desde los USD 3.308 millones registrados al 14 de julio hasta aproximadamente USD 3.928 millones, siempre que no se produzcan nuevos egresos. Este fortalecimiento de la posición de caja en moneda extranjera resulta fundamental para cumplir con los compromisos de vencimientos y refinanciamientos previstos en el programa financiero oficial.
La colocación del AO29 representa el 30% del programa anual de USD 2.000 millones fijado para 2026 dentro del total de USD 6.000 millones previsto. Esto deja pendiente la captación de USD 1.380 millones para completar el cupo del año. La próxima licitación está programada para dentro de 15 días, con retorno a los límites tradicionales: USD 150 millones en la primera vuelta y USD 100 millones en la segunda, tal como operaron las emisiones de AO27 y AO28.
Lectura del mercado sobre el desempeño
Los operadores e inversores interpretaron positivamente los resultados. El análisis técnico revela un "bid to cover" de 2,1x en la primera ronda, indicador que refleja cuántas veces la demanda superó lo adjudicado. El bono cortó a una TIR de 8,3%, ligeramente por encima del rendimiento del AN29 en el mercado secundario (7,8% anual), lo que sugiere una valoración coherente con condiciones de mercado. En la segunda vuelta, donde la tasa ya estaba determinada, las ofertas volvieron a duplicar el monto máximo disponible, demostrando interés sostenido de los inversores.
Nicolás Cappella, Sales Trader de Invertir en Bolsa, destacó: "Fue una buena licitación. Juntó un 25% de la emisión en una sola licitación. Tuvo órdenes por USD 1.000 millones, por lo que dejó el 50% afuera. Hubo interés y priorizaron cortar a una buena tasa en vez de agarrar todo lo que le ofertaron". Ignacio Morales, director de inversiones de Wise Capital, coincidió en que la estrategia fue acertada: "Nuestra lectura es positiva. Con un bid to cover de 2,1x, el Gobierno optó por priorizar el costo de financiamiento antes que el monto adjudicado, lo que consideramos favorable para la sostenibilidad fiscal".
Perspectivas para el financiamiento 2027 y desafíos pendientes
Aunque el AO29 superó expectativas, el mercado identifica mayores reparos en los objetivos de 2027, año electoral. El Gobierno pretende captar USD 5.000 millones en el mercado de capitales local, mientras que el Tesoro absorbería USD 4.900 millones desde el Banco Central. Estos montos dependerán en gran medida de que se abra el acceso al financiamiento internacional, escenario que el equipo económico espera concretar. Durante la semana de la colocación del AO29, el índice de riesgo país no logró romper la barrera de los 400 puntos básicos, manteniéndose en niveles que aún limitan el acceso competitivo a mercados externos.
Qué significa esta colocación para las empresas argentinas
El éxito relativo del Bonar 2029 envía señales mixtas al sector privado. Por un lado, demuestra que el Gobierno mantiene acceso al crédito doméstico en dólares, lo que reduce presiones sobre la estabilidad cambiaria y la volatilidad de tasas de corto plazo. Para los administradores de empresas, esto significa un entorno menos turbulento en el corto plazo para refinanciar deudas y planificar inversiones. Sin embargo, la necesidad de mantener tasas competitivas (7,99% TNA) refleja que el costo del dinero en pesos sigue siendo elevado, presionando márgenes operativos. La fortaleza de caja del Tesoro también reduce el riesgo de default soberano, factor crítico para la evaluación de riesgo crediticio de las pymes. De cara a 2027, el desafío será si el Gobierno logra diversificar fuentes de financiamiento hacia mercados internacionales, lo que aliviaría la presión sobre tasas domésticas y mejoraría condiciones de acceso al crédito para el sector privado.







