Las acciones argentinas registraron ganancias en Wall Street este viernes 10 de julio, mientras que la Bolsa de Buenos Aires operó con restricciones por el feriado puente posterior al Día de la Independencia.
¿Cómo operó la plaza local durante el feriado puente?
La sesión del viernes se desarrolló únicamente con operaciones en plazo T+1 sin liquidación, debido al feriado puente del 9 de julio. No hubo negociaciones en contado inmediato ni operaciones con cauciones. Las transacciones realizadas el miércoles 8 y viernes 10 se liquidarán directamente el lunes 13 de julio, cuando se normalice la operatoria.
A pesar de estas restricciones operativas, el mercado local acompañó la tendencia alcista externa impulsada por papeles del sector financiero. El índice S&P Merval porteño mejoraba un 1%, alcanzando los 3.230.000 puntos cerca del mediodía.
Desempeño de acciones argentinas en Nueva York
Las acciones de empresas argentinas negociadas en dólares en Wall Street mostraron un comportamiento positivo durante la jornada. Grupo Galicia encabezaba las ganancias con un avance de 6,1%, mientras que Banco Francés subía 5,3%, reflejando el optimismo del mercado respecto al sector financiero local.
Los bonos soberanos en dólares operaban con movimientos marginales, bajando apenas un 0,1% en promedio. En la plaza local se espera que a partir del lunes regrese la liquidez consistente por la reinversión de capital e intereses de Bonares y Globales, dado que varias sociedades de Bolsa ya han recibido las divisas giradas por el Tesoro.
Riesgo país en mínimos desde 2018
El indicador de riesgo país de JP Morgan descuenta dos enteros, ubicándose en 403 puntos básicos, el nivel más bajo desde el 24 de abril de 2018. Esta mejora refleja el reconocimiento del mercado hacia los fundamentos macroeconómicos más ordenados que exhibe Argentina durante 2026.
Según análisis de economistas, las mejoras de calificación de Fitch y S&P responden a factores como el superávit fiscal, la acumulación de reservas, la moderación inflacionaria y una cuenta externa fortalecida. Los datos de comercio exterior validan esta tendencia: el saldo comercial acumulado a mayo de 2026 ya supera el superávit registrado durante todo 2025.
"No se trata solo de una mejora en una nota crediticia, sino de un cambio en la percepción de riesgo", señalaron analistas. La caída del riesgo país por debajo de 450 puntos básicos representa un hito significativo, ya que ese nivel operaba como una barrera difícil de quebrar incluso con mejores datos macroeconómicos. Este movimiento sugiere que el mercado ha comenzado a descontar un cambio de régimen percibido, reconociendo que Argentina dejó atrás, al menos por ahora, la fase más aguda de fragilidad financiera.
Programa financiero 2026/27 y perspectivas de financiamiento
El principal foco de la semana fue la presentación del programa financiero 2026/27 por parte del Gobierno. Se trata de un hito importante: desde la administración Macri, los gobiernos evitaron presentar este nivel de detalle sobre perspectivas de financiamiento, siendo las proyecciones del FMI la referencia más cercana disponible.
El equipo económico destacó que el programa cuenta con varias fuentes de flexibilidad, entre ellas:
- Mayor uso de préstamos garantizados
- Financiamiento bilateral adicional
- Ingresos por privatizaciones
- Emisiones en el mercado local
- Potenciales colocaciones en mercados internacionales si mejoran las condiciones
Sin embargo, analistas advierten que el cumplimiento del programa descansa sobre supuestos ambiciosos de financiamiento y compras de divisas, lo que exige mucho del balance cambiario. Esto cobra particular importancia considerando también el programa financiero del Banco Central y la meta de acumulación de reservas acordada con el FMI.
Qué significa esta recuperación para las empresas argentinas
Para los administradores y dueños de empresas argentinas, la mejora en el riesgo país y el desempeño de acciones en Wall Street generan un contexto más favorable. La normalización de la percepción de riesgo reduce los costos de financiamiento internacional y mejora el acceso a crédito externo, factores críticos para las pymes y grandes empresas que necesitan financiarse en dólares.
La estabilidad macroeconómica reflejada en estos indicadores también fortalece la capacidad de las empresas para planificar inversiones a mediano plazo. El superávit fiscal y la acumulación de reservas del Banco Central generan un piso más sólido para la actividad económica, reduciendo la volatilidad cambiaria que ha caracterizado los últimos años. Esto permite a los empresarios tomar decisiones con mayor previsibilidad, especialmente en sectores exportadores que dependen de la estabilidad del tipo de cambio y la disponibilidad de divisas.







