El Gobierno de Estados Unidos prepara una nueva batería de aranceles que alcanzaría a decenas de naciones, según confirmó el representante comercial estadounidense Jamieson Greer el 21 de julio de 2026. El anuncio llega en un momento crítico: los gravámenes implementados el 24 de febrero de 2026 están próximos a vencer, y su continuidad depende de la aprobación del Congreso. Simultáneamente, la administración Trump ha intensificado su ofensiva comercial con un arancel del 50% a productos canadienses y mantiene investigaciones contra 60 países por prácticas de trabajo forzoso.
¿Cuándo entrarán en vigor los nuevos aranceles?
Greer no precisó fechas exactas para la implementación de las nuevas medidas, aunque indicó que habrá "novedades pronto". El funcionario enfatizó que existe "la responsabilidad" de informar previamente al Congreso y a las partes implicadas antes de que los gravámenes se hagan efectivos. Esta procedencia es obligatoria: el Congreso retiene competencia exclusiva en materia arancelaria, lo que significa que cualquier prórroga de los aranceles del 24 de febrero requiere aprobación legislativa.
La escalada comercial contra Canadá
El lunes 20 de julio, Trump anunció un arancel del 50% a la mayoría de productos importados desde Canadá, con entrada en vigor dentro de treinta días. La medida, justificada en el humo que afectó la Costa Este estadounidense por incendios forestales en provincias canadienses, incluye excepciones estratégicas: energía, potasa, minerales críticos y pescado quedan excluidos del gravamen.
Este movimiento alcanza bienes que hasta ahora gozaban de protección bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuya vigencia expiró recientemente. Las negociaciones para su renovación podrían extenderse hasta 2036, generando incertidumbre en la cadena de suministro norteamericana. Trump fundamentó la acción en tres proclamas bajo la Sección 338 de la Ley de Comercio de 1930, la misma disposición que legisladores demócratas intentaron derogar el año pasado por temor a su uso desestabilizador.
Investigaciones por trabajo forzoso en 60 naciones
En paralelo, Greer señaló que 60 países están siendo investigados por "prácticas de trabajo forzoso" en la producción de mercancías destinadas al mercado estadounidense. De confirmarse las acusaciones, el Gobierno de Trump aplicaría gravámenes en virtud de sus leyes contra productos fabricados con trabajo forzoso, ampliando significativamente el alcance de su estrategia arancelaria más allá de socios comerciales tradicionales.
Impacto para empresas y administradores argentinos
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, esta nueva oleada de aranceles estadounidenses genera múltiples efectos en cadena. La volatilidad en los mercados internacionales presiona el dólar y eleva costos de importación de insumos y tecnología norteamericanos. Las pymes exportadoras que operan con proveedores canadienses o que compiten en terceros mercados enfrentan una reconfiguración de precios relativos. Además, si Argentina figura entre los 60 países investigados por trabajo forzoso, podría sufrir gravámenes adicionales sobre productos específicos. La extensión de negociaciones del T-MEC hasta 2036 también impacta a empresas con cadenas de valor integradas en América del Norte, generando incertidumbre regulatoria que se traduce en presiones cambiarias y de financiamiento en pesos.







